La previsiรณn tampoco es uniforme en todas las zonas productoras. En algunas comarcas, las pรฉrdidas podrรญan ser considerablemente superiores como consecuencia de las condiciones meteorolรณgicas, los problemas fitosanitarios y el aumento de los costes que soportan las explotaciones.
Menor producciรณn de caqui por el calor y las adversidades climรกticas
El comportamiento de los รกrboles se ha visto condicionado esta campaรฑa por unas condiciones meteorolรณgicas especialmente adversas. Uno de los principales factores ha sido una caรญda fisiolรณgica del fruto mucho mรกs intensa de lo habitual, que ha provocado un exceso de aclarado natural y una reducciรณn importante de la carga de los รกrboles.
Las elevadas temperaturas y las sucesivas olas de calor tambiรฉn han dejado su huella en las plantaciones. En numerosos frutos se han producido daรฑos por insolaciรณn o โplanchadoโ, con el consiguiente riesgo de que una parte de la cosecha pierda valor comercial.
A estos problemas se han sumado las recientes tormentas, que han afectado de forma importante a buena parte de las zonas productoras. Ante esta situaciรณn, LA UNIร ha reclamado adelantar al 1 de agosto el inicio de las garantรญas del seguro de otras adversidades climรกticas, donde se incluye el riesgo de viento.
Mientras se produce ese cambio, la organizaciรณn agraria pide a la Conselleria de Agricultura que habilite una lรญnea compensatoria para los agricultores que dispongan de una pรณliza en vigor y hayan sufrido daรฑos por viento.
Cotonet y mosca blanca agravan los problemas del cultivo
La menor producciรณn no es la รบnica preocupaciรณn para los productores. El sector tambiรฉn continรบa encontrando dificultades para controlar determinadas plagas que pueden afectar tanto al fruto como a la cantidad de caquis que finalmente llegan al mercado.
Entre los principales problemas se encuentra el cotonet, especialmente el Pseudococcus longispinus, asรญ como diferentes especies de mosca blanca, entre ellas Dialeurodes citri, Paraleyrodes minei y Aleurothrixus floccosus.
LA UNIร considera que resulta difรญcil exigir un control eficaz de estas plagas cuando los agricultores disponen cada vez de menos herramientas para combatirlas. Aunque su presencia no tiene por quรฉ modificar directamente el aforo inicial, los daรฑos ocasionados pueden incrementar los destrรญos y reducir todavรญa mรกs la producciรณn comercializable.
Esta situaciรณn puede traducirse, por tanto, en un doble impacto para el agricultor: menos kilos cosechados y una mayor proporciรณn de fruta que no cumple con los requisitos comerciales.
El aumento de costes pone en riesgo la rentabilidad del caqui
A la caรญda de la producciรณn y los problemas fitosanitarios se suma el incremento de los costes de cultivo. Las explotaciones afrontan menos kilos por hectรกrea al mismo tiempo que deben asumir mayores gastos en tratamientos, agua, energรญa, gasรณleo y fertilizantes.
Las altas temperaturas estรกn teniendo ademรกs una repercusiรณn directa sobre las necesidades hรญdricas del cultivo. En numerosas parcelas ha sido necesario aumentar la frecuencia del riego para hacer frente a las condiciones de calor.
Ante este escenario, LA UNIร confรญa en que las cotizaciones puedan mantenerse en niveles que permitan compensar, al menos parcialmente, la reducciรณn de la oferta. Sin embargo, la organizaciรณn advierte de que un precio mรกs elevado no garantiza por sรญ mismo la rentabilidad.
โNo sirve de nada mirar solo el precio por kilo; la rentabilidad se calcula con los kilos que finalmente puede vender el productor y con lo que le ha costado producirlosโ, seรฑala LA UNIร.
Mรกs herramientas fitosanitarias para los productores
Para hacer frente a esta situaciรณn, la organizaciรณn agraria reclama a las administraciones competentes autorizaciones excepcionales de productos fitosanitarios cuando no existan alternativas suficientemente eficaces.
Entre las soluciones que plantea el sector figuran el acetamiprid para combatir estas plagas y el cyantraniliprole frente a la mosca blanca. LA UNIร considera que los agricultores necesitan disponer de herramientas que permitan responder de forma efectiva a los problemas que aparecen en las explotaciones.
La organizaciรณn reclama asimismo un mayor impulso de la investigaciรณn aplicada y de la transferencia de sus resultados al productor. Tambiรฉn apuesta por acelerar la disponibilidad de soluciones eficaces y continuar desarrollando el control biolรณgico, aunque advierte de que esta vรญa no puede plantearse como la รบnica respuesta a todos los problemas fitosanitarios actuales.
El futuro del caqui, clave para muchas comarcas valencianas
Mรกs allรก de las dificultades de esta campaรฑa, LA UNIร considera que la situaciรณn del caqui debe abordarse desde una perspectiva a mรกs largo plazo. El cultivo ha contribuido durante aรฑos a diversificar la agricultura valenciana y a generar actividad econรณmica en numerosas comarcas.
Su presencia ha permitido complementar otras producciones, especialmente los cรญtricos, y en determinadas zonas ha llegado a representar una de las pocas alternativas agrรญcolas disponibles para los productores.
โEl caqui ha sido una alternativa que ha diversificado la agricultura y la economรญa de muchas zonas productoras valencianas. No podemos permitir que un cultivo que ha generado oportunidades y actividad agraria pierda progresivamente rentabilidad porque los productores no dispongan de las herramientas necesarias para afrontar los problemas que tienen en el campoโ, seรฑala LA UNIร.
La organizaciรณn tambiรฉn considera necesario mejorar la aceptaciรณn comercial de los frutos que presentan marcas o alteraciones superficiales en la piel. Recuerda que el caqui es una fruta especialmente sensible y que estas marcas externas no afectan a sus propiedades organolรฉpticas ni a las caracterรญsticas internas.
Favorecer que el consumidor acepte este tipo de frutos permitirรญa aprovechar una mayor cantidad de la cosecha, reducir los destrรญos y contribuir a disminuir el desperdicio alimentario.


