El programa busca proteger especialmente cultivos como los cítricos, el caqui y la fruta de hueso. Para ello, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca mantendrá durante todo el año un amplio dispositivo de seguimiento y control de las poblaciones de la plaga.
Esta actuación se integra en la estrategia de sanidad vegetal de la Generalitat, que cuenta con un presupuesto de 40 millones de euros en 2026 para prevenir y combatir las principales amenazas que afectan al campo valenciano.
Millones de machos estériles para frenar la plaga
Una de las principales herramientas del programa será la lucha biológica mediante la liberación semanal de cientos de millones de machos estériles. Estas sueltas se realizarán sobre más de 140.000 hectáreas durante todo el año para reducir la capacidad de reproducción de la mosca.
El dispositivo se completará con tratamientos colectivos mediante drones y actuaciones terrestres con vehículos tipo quad. También se distribuirán productos fitosanitarios y material destinado al trampeo masivo, además de actuar sobre focos localizados en higueras y otros frutales aislados.
La vigilancia será otro de los pilares del programa. La Conselleria realizará un seguimiento semanal en más de 1.200 puntos situados en las principales zonas productoras, al tiempo que mantendrá informado al sector sobre la evolución de las poblaciones y las áreas con mayor riesgo.
Las trampas llegan antes a los cítricos y al caqui
Una de las novedades de esta campaña responde directamente a una petición de los agricultores. La Conselleria ha adelantado más de un mes el reparto de las trampas destinadas a las plantaciones de cítricos y caqui.
De esta manera, los productores han podido disponer del material durante los meses de junio y julio, lo que permite anticipar las actuaciones y reforzar la protección de las explotaciones antes de los periodos de mayor riesgo.
En total, durante la campaña se han distribuido 315.000 trampas, con capacidad para proteger más de 12.600 hectáreas de cultivo. A ellas se sumarán otras 23.000 trampas destinadas a frutales aislados, principalmente higueras.
El objetivo de esta última actuación es evitar que estos árboles se conviertan en reservorios de la mosca y contribuyan posteriormente a la expansión de la plaga hacia las plantaciones comerciales.
39 vehículos reforzarán los tratamientos terrestres
El dispositivo terrestre comenzará a intensificarse a finales de agosto con el despliegue de 39 vehículos tipo quad. Estos equipos están adaptados para circular por las explotaciones y cuentan con sistemas de pulverización destinados a realizar tratamientos de parcheo.
Las actuaciones se concentrarán especialmente en las plantaciones de cítricos y caqui. El tratamiento utilizado será mayoritariamente Spinosad, un insecticida de origen natural autorizado también en agricultura ecológica.
Su aplicación localizada, combinada con un atrayente específico para la mosca de la fruta, permite reducir el impacto sobre los organismos beneficiosos. El producto se pulveriza únicamente sobre una cara del árbol, limitando así la superficie tratada.
30.000 hectáreas recibirán tratamientos terrestres
El programa contempla además tratamientos terrestres sobre unas 30.000 hectáreas. Durante el verano, las actuaciones se centrarán principalmente en los frutales de hueso, mientras que en otoño se trasladarán a las plantaciones de cítricos y caqui.
La combinación de trampeo, tratamientos localizados, vigilancia y lucha biológica pretende mantener bajo control las poblaciones de Ceratitis capitata y reducir los daños sobre las producciones agrícolas.
La estrategia de sanidad vegetal de la Generalitat no se limita, en cualquier caso, a esta plaga. Los 40 millones de euros presupuestados para 2026 también permiten desarrollar campañas contra amenazas como el Cotonet de Sudáfrica, Xylella fastidiosa, la polilla y el melazo de la vid, la mosca del olivo o el barrenador del arroz.
El plan valenciano combina así actuaciones específicas contra cada amenaza con un sistema de vigilancia permanente, con el objetivo de anticiparse a la aparición y expansión de las principales plagas que afectan a los cultivos de la Comunitat Valenciana.


