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24 Ago 2026 | Actualizado 09:15

Revista del Sector Hortofrutícola

Los estándares comerciales pueden incrementar el desperdicio alimentario

En el marco del proyecto Horizon Europe ROSETTA, cuyo objetivo es reducir el desperdicio alimentario asociado a estándares comerciales, tuvo lugar, este martes, en Madrid, una mesa redonda que reunió a representantes del ministerio de Agricultura, de asociaciones sectoriales y representantes de empresas privadas, con el fin de debatir recomendaciones políticas y empresariales orientadas a prevenir el desperdicio a lo largo de la cadena agroalimentaria.

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En la mesa redonda regional española del proyecto Horizon Europe ROSETTA, organizada por el partner español FRESHIS, intervinieron representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, FEPEX, ASAJA, Cooperativas Agroalimentarias y COEXPHAL, junto con empresas y representantes del sector privado como Atalaya, Cacao Broma, Kala Dátiles, Isifarmer, Crowdfarming, Food Advisor y Bureau Veritas, además de responsables de la Asociación Europea del Comercio de Frutas y Hortalizas. EUCOFEL, que participa en el programa europeo.

La jornada tuvo como objetivo debatir recomendaciones políticas y empresariales orientadas a prevenir pérdidas y desperdicio alimentario a lo largo de la cadena agroalimentaria.

ROSETTA es un proyecto financiado por Horizon Europe que analiza cómo determinados estándares comerciales, especialmente aquellos relacionados con criterios estéticos, tamaño o apariencia de los productos, pueden generar desperdicio alimentario, incluso cuando los alimentos siguen siendo perfectamente aptos para el consumo.

Durante más de dos años, el consorcio ROSETTA ha desarrollado pilotos en distintos países europeos y sectores como frutas y hortalizas, lácteos, carne y cereales, con el objetivo de identificar soluciones prácticas y desarrollar recomendaciones basadas en evidencia.

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La sesión celebrada en Madrid se estructuró en formato workshop participativo, con discusiones moderadas y grupos de trabajo centrados en cuestiones como:

  • el impacto de los estándares cosméticos y las prácticas de mercado;
  • la valorización de productos fuera de estándar;
  • la coordinación entre los diferentes eslabones de la cadena alimentaria;
  • el papel de la innovación y la digitalización;
  • la medición y trazabilidad del desperdicio alimentario;
  • y la educación y sensibilización del consumidor.

Uno de los principales consensos surgidos durante la jornada fue la necesidad de abordar el desperdicio alimentario desde una perspectiva integral de cadena, implicando tanto a productores como distribución, industria, administraciones públicas y consumidores.

Los participantes destacaron además la importancia de:

  • mejorar la alineación entre estándares públicos y privados;
  • desarrollar mercados alternativos para productos subóptimos;
  • impulsar herramientas de medición homogéneas;
  • reforzar la educación alimentaria;
  • y aprovechar el potencial de la innovación y las herramientas digitales para reducir pérdidas evitables.

La jornada contó además con un espacio específico dedicado a recomendaciones empresariales, donde se debatieron modelos de valorización de productos imperfectos, estrategias de comunicación al consumidor, transformación alimentaria y soluciones digitales orientadas a mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la cadena agroalimentaria.

Las aportaciones recogidas durante esta mesa regional, celebrada en Madrid, contribuirán al desarrollo final de las recomendaciones políticas y empresariales del proyecto ROSETTA, que serán debatidas próximamente en una mesa redonda internacional en Bruselas con instituciones europeas y stakeholders de distintos países.

Desde la organización se destacó especialmente el valor de reunir perfiles diversos en una misma discusión para aterrizar soluciones prácticas y realistas frente a uno de los principales retos actuales del sistema alimentario europeo.

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