Joan Serentill, secretario de Afrucat, presidente del Comitรฉ de Manzana y Pera de FEPEX y consejero de Fruilar, se muestra hoy mรกs optimista con la manzana que con la pera. La primera ha entrado en una dinรกmica de renovaciรณn, adaptaciรณn varietal y conexiรณn con las nuevas demandas de consumo. La segunda, en cambio, afronta una situaciรณn mucho mรกs delicada, marcada por la caรญda de rendimientos y necesita urgentemente recuperar productividad.
La manzana, una categorรญa en transformaciรณn
En manzana, Serentill identifica una transformaciรณn profunda del consumo. El mercado se orienta hacia variedades bicolores, crujientes y con un equilibrio entre dulzor y acidez. La demanda ya no se explica solo por la tradiciรณn de una fruta ampliamente implantada, sino por su capacidad para adaptarse a nuevos momentos de consumo.
El cambio en los hรกbitos obliga al sector a adaptar su oferta varietal. โEl consumidor actual busca manzanas visualmente atractivas, con buena textura, crujientes y con una experiencia gustativa equilibradaโ, explica que ya no basta con tener fruta disponible; es necesario que esa fruta responda a unas expectativas concretas de sabor, aspecto, facilidad de consumo y regularidad.
En este contexto, la manzana no compite รบnicamente con otras frutas. Serentill advierte de que la categorรญa compite tambiรฉn con el amplio universo de snacks que se presentan como saludables y que han ganado protagonismo en los รบltimos aรฑos.
La experiencia de Pink Lady es, para Serentill, uno de los ejemplos mรกs claros de cรณmo una fruta tradicional puede adquirir una imagen moderna. Tras casi tres dรฉcadas de trabajo en torno a esta marca, considera que Pink Lady marcรณ una tendencia positiva para el conjunto de la categorรญa. Fue la primera gran manzana club y demostrรณ que una variedad podรญa construir un relato propio, diferenciarse en el lineal y conectar con nuevos consumidores.
La renovaciรณn varietal no significa, sin embargo, abandonar las variedades tradicionales, pero sรญ necesita adaptarse a las nuevas tendencias del mercado. โEl objetivo, por tanto, no es sustituir sin criterio, sino evolucionarโ. El problema es que muchas de las nuevas variedades de mayor potencial estรกn integradas en modelos club, lo que dificulta el acceso a productores que no cuentan con suficiente volumen. De ahรญ que Serentill insista en la necesidad de uniรณn y concentraciรณn para poder acceder a estos grupos varietales.
El reto del lineal
Serentill recuerda que en apenas unos aรฑos se ha pasado de 52 a 69 marcas o manzanas club presentes en los foros internacionales del sector. Si la tendencia continรบa, el mercado podrรญa acercarse rรกpidamente a un centenar de referencias. Esta proliferaciรณn genera oportunidades, pero tambiรฉn obliga a reflexionar sobre la capacidad real del consumidor para distinguir unas variedades de otras.
El problema se agrava cuando muchas de estas manzanas bicolores presentan un aspecto muy similar. En una fotografรญa de conjunto, apunta Serentill, apenas se diferencian. Por eso considera que el รฉxito de una variedad no depende solo de tener buenas caracterรญsticas agronรณmicas o gustativas, sino de lograr una identidad reconocible y una comunicaciรณn eficaz.
Plagas, clima y nuevas herramientas
El escenario climรกtico reciente ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del cultivo ante episodios combinados de calor, lluvias y presiรณn sanitaria. Serentill recuerda campaรฑas con abriles muy cรกlidos, mayos lluviosos y temperaturas altas, seguidos de junios de rรฉcord. Estas condiciones favorecen el desarrollo de hongos y plagas, y complican la gestiรณn del cultivo.
El fuego bacteriano es una de las amenazas mรกs preocupantes. En condiciones normales puede controlarse, pero en aรฑos especialmente complejos se han observado afecciones incluso en variedades que a priori se consideraban resistentes. Para Serentill, cultivar fruta sigue siendo โpara valientesโ, aunque la esperanza pasa por disponer de nuevas herramientas genรฉticas, investigaciรณn y soluciones eficaces frente a las plagas.
Una de las mayores preocupaciones del sector es la falta de armonizaciรณn dentro de la propia Uniรณn Europea. Serentill denuncia que productores franceses, italianos o portugueses puedan disponer de autorizaciones excepcionales para determinadas materias activas mientras Espaรฑa no las concede. Esto genera, a su juicio, una competencia desigual dentro del mismo mercado.
En Cataluรฑa, Afrucat aglutina alrededor del 95% de la producciรณn de fruta de pepita. Esa cohesiรณn sectorial permite articular reivindicaciones con una base sรณlida, apoyadas en datos, estudios y argumentos tรฉcnicos. Para Serentill, esta es una de las grandes fortalezas del sector catalรกn, cuando plantea una demanda, lo hace con seriedad, periodificaciรณn y nรบmeros.
Rentabilidad
La rentabilidad es una condiciรณn imprescindible para el futuro. Serentill lo expresa sin rodeos, el agricultor debe ganar dinero. No se trata de una aspiraciรณn secundaria, sino de la base que permite mantener explotaciones vivas, atraer relevo generacional e invertir en modernizaciรณn.
Si la agricultura no es rentable, difรญcilmente un joven querrรก incorporarse al sector. Para hacerla atractiva, primero debe demostrarse que tiene futuro econรณmico. El agricultor es un empresario que arriesga capital, trabajo y tiempo, y necesita obtener un retorno proporcional a ese esfuerzo.
Mano de obra, el gran reto
La falta de mano de obra es uno de los grandes desafรญos del sector hortofrutรญcola espaรฑol. En fruta, la estacionalidad obliga a concentrar mucha demanda laboral en momentos muy concretos de la campaรฑa. Sin robotizaciรณn y mecanizaciรณn, esa necesidad seguirรก siendo elevada.
Serentill recuerda que la regularizaciรณn de trabajadores inmigrantes ha permitido incorporar mano de obra que ya estaba presente en el territorio, pero que no podรญa ser contratada por falta de documentaciรณn. En zonas como Lleida, esta cuestiรณn tiene un peso muy importante para el funcionamiento de las campaรฑas.
A los problemas de disponibilidad de mano de obra se suma una preocupaciรณn creciente por el absentismo. Serentill considera que se trata de un fenรณmeno estructural que afecta al conjunto de la economรญa espaรฑola, no solo al sector agrario. Desde su experiencia empresarial, observa que el absentismo tiene un impacto relevante en la organizaciรณn diaria de las centrales.


