Inma Sánchez
El valor de la experiencia de CASI, con una clara estrategia de diferenciación y especialización, le ha permitido afrontar una campaña “muy exigente tanto en lo operativo como en lo comercial”, tal y como la define el director general de la cooperativa, Juan Jesús Lara.
La presión competitiva y la volatilidad de los mercados han marcado una campaña difícil, tanto para la cooperativa como sus agricultores, que han podido sobreponerse a las dificultades logrando unos resultados “aceptables” en términos generales.
El rugoso y el desafío varietal
Desde la cooperativa llevan varios años realizando una estrategia “proactiva” para adelantarse al impacto que continúa suponiendo la amenaza del virus del rugoso para el cultivo, apostando por la combinación de genética, manejo agronómico avanzado y control biológico reforzado.
Las nuevas variedades muestran mejoras, pero no alcanzan los estándares de calidad y rendimiento que demandan desde CASI. Y los portainjertos pueden mitigar parcialmente los efectos del virus, aunque “no constituyen una solución por sí solos”.
CASI cuenta con una finca propia de investigación, donde actualmente están probando más de 60 variedades diferentes de tomate para poder anticiparse a los desafíos sanitarios y adaptarse “con agilidad” a las exigencias del mercado.
Su estrategia se basa en una oferta claramente segmentada y especializada, con un portfolio donde destacan referencias como el Raf auténtico y marcas en exclusiva como CASI Malinowe y el tomate negro OYIN.
Para el director general, la clave está en seguir profundizando en esta línea, “no solo desde la variedad, sino también desde el relato de marca, el packaging, la conexión emocional con el consumidor y la experiencia de compra”.
A contracorriente
Aunque a nivel europeo se aprecia una tendencia a la baja en la superficie de cultivo, en CASI llevan cuatro años consecutivos creciendo tanto en superficie como en volumen de producción. De hecho, en los últimos años han incrementado el volumen total de producción en más de un 25% y han crecido de forma sostenida en el número de socios y hectáreas dedicadas al cultivo.
Actualmente, la cooperativa preside el Comité de Tomate de FEPEX, desde donde lidera los intereses de este producto en Europa. En un contexto definido por el desajuste en el equilibrio de precios, por el descenso del propio valor de las hortícolas y el incremento del 18% en las importaciones de tomate marroquí, para Lara, el futuro del sector “debe construirse desde el valor añadido, no desde la guerra de precios”.
Proyectos de futuro
En CASI están inmersos en una fase de transformación tecnológica que incluye la automatización y robotización de todos sus almacenes. Además, están implantando un proyecto estratégico de digitalización de su sistema comercial, desde la subasta hasta la venta final, que permita una mayor transparencia, rapidez en la toma de decisiones y mejor atención al cliente.


