Únete a nuestro TELEGRAM para enterarte de todas las noticias al momento

Hoy hablamos de:

25 Ago 2026 | Actualizado 09:15

Revista del Sector Hortofrutícola

Reflexiones sobre las exportaciones españolas de frutas y hortalizas

exportaciones

COMPARTE

Las exportaciones españolas de frutas y hortalizas frescas alcanzaron los 12.832 millones de euros en 2018, un incremento anual del 1% en valor pero disminuyeron en volumen un 1% hasta las 12,5 millones de toneladas Esta evolución global, sin embargo, enmascara tendencias divergentes para las hortalizas por un lado y las frutas por el otro. Como referencia, se puede decir que el sector por sí solo representó el 27% de todas las exportaciones españolas de productos agrícolas y alimenticios en 2018.

Las hortalizas

Respecto a las hortalizas, las exportaciones en 2018 aumentaron tanto en volumen (+ 4,4% ) como el valor (pero solo + 0,4% ). Alcanzaron los 5,3 millones de toneladas y los 5.290 millones de euros.

Por producto, podemos destacar la evolución positiva de los pimientos (745.903 toneladas, +8.6%, y 977.2 millones de euros, + 2%); los pepinos (648.521 toneladas, + 3,4%,  y 595 millones de euros, + 5%) y las lechugas, 795.195 toneladas (+ 4,3%) y 690 millones de euros(+ 4%).

PUBLICIDAD

Por otro lado, el tomate se mantuvo en volumen con 812.571 toneladas, pero disminuyó en un 7,5% a 927 millones de euros en valor, lo que demuestra una vez más que la campaña de invierno 2017/18 ha sido complicada.

Las frutas

La situación es muy diferente en cuanto a las frutas se refiere. Sus exportaciones bajaron un 4,4% en volumen, hasta las 7,1 millones de toneladas, pero su valor aumentó un 1.4% hasta alcanzar los  7.542 millones de euros, con amplias diferencias en sus dinámicas de unos productos a otros.

Por un lado destaca el caso de la nectarina, con una disminución en volúmenes del 24% (357,471 toneladas) y en valor del 2,4% (408 millones de euros); de los melocotones con 382.378 toneladas (-16%) y 381 millones de euros (+ 1,5%); de las ciruelas con 71.565 toneladas (-27%) y 86 millones (-13%) y del caqui con 168.341 toneladas (-22%) y 173 millones (-10%). Cabe subrayar que la disminución en el valor fue mucho menor que en volumen, incluso se ha producido un ligero aumento en el caso de los melocotones.

Otras frutas han experimentado una dinámica completamente diferente. Este es el caso, por ejemplo, de la sandía que registra un fuerte crecimiento, con un 17% más en volumen y un 32% en valor, 861.952 toneladas y 428,6 millones de euros. En el mismo grupo se sitúan las uvas de mesa con 170.658 toneladas (+ 19%) y 337 millones (18%);  la frambuesa con 50.414 toneladas (+ 10%) y 383 millones euro (+ 11%) y los arándanos con 57.802 toneladas (+ 24%) y 324 millones (+ 18%). Personalmente me sorprendió que el volumen exportado de arándanos superara al de las frambuesas.

Por destino

El 94% de nuestras exportaciones se dirigió al mercado comunitario, destacando la evolución positiva de nuestros 3 principales mercados: Alemania con 3.431 millones de euros (+ 3%); Francia, con 2.300 millones (+ 5%) y el Reino Unido, con 1.766 millones de euros (+ 3%).

En cambio, las exportaciones a terceros países cayeron un 10% hasta los 534 millones de euros. La tendencia fue positiva con Canadá (+36%, hasta los 93,4 millones) seguramente gracias a la entrada en vigor de su acuerdo comercial con la Unión Europea. En contraste, las ventas en los Estados Unidos cayeron fuertemente a poco más de 50 millones de euros.

2019 ha empezado bien

En los dos primeros meses del año 2019, las exportaciones españolas de frutas y hortalizas aumentaron un 8,7% en volumen y un 5,5% en valor, hasta alcanzar los 2,5 millones de toneladas y los 2.633 millones de euros. Por países, este buen resultado se debe principalmente al aumento de las ventas en Alemania, Italia, Polonia y los Estados Unidos.

Por productos, los responsables de este aumento son, por el momento, principalmente, en lo que respecta a las hortalizas los tomates (+ 13% en volumen y +22% en valor) y los pimientos (+ 6% en volumen y +12% en valor). En el caso de la lechuga, el volumen exportado disminuyó un 1,3% pero su valor aumentó un 26%. En el lado de la fruta, las fresas, el aumento es del 25% en volumen y del 19% en valor.

Tres consideraciones finales

La primera consideración consiste en destacar que España está consolidando su posición como importante exportador de frutas y hortalizas. En 2018, en términos globales, la (leve) reducción en volumen se vio contrarrestada por un aumento en valor; en los dos primeros meses del 2019, los volúmenes aumentaron sin que hubiera un fuerte impacto  sobre los precios. Incluso, ha habido aumentos en las dos magnitudes para  dos de las estrellas de la exportación española, el tomate y el pimiento.

La segunda reflexión es que el mercado comunitario sigue siendo, con mucho, nuestro primer cliente. A pesar de los redoblados esfuerzos de la Comisión y de todas las misiones externas en las que ha participado el Comisario Hogan , a pesar del compromiso y la actividad del Gobierno español, diiversificar los flujos de exportación es un tarea ardua y compleja. En 2018, la importancia relativa de las exportaciones extracomunitarias incluso disminuyó. FEPEX ha pedido nuevamente al gobierno español que sea más proactivo en el tema de las barreras no arancelarias a las exportaciones españolas.

No esconderé el hecho de que este acto-reflejo, cada país por su cuenta, me entristece. No solo queremos abrir al máximo para nosotros el mercado del tercer país sino que también queremos que se abran lo menos posible y lo más tarde posible a otros Estados miembros. Una vez más, los productores europeos de frutas y hortalizas son víctimas de la falta de Europa. Unos negociadores comunitarios que juegen la tarjeta de reciprocidad tendrían mucho más poder de “convicción” que la actual cacofonía del desfile de líderes nacionales.

La tercera conclusión tuene que ver con el Brexit. En contraste con los temores que muchos habíamos manifestado, hasta ahora no se observado ningún impacto. Esto es como los fondos de inversión, los buenos resultados del pasado no garantizan buenos resultados en el futuro, pero la ausencia de impacto merece ser destacada.

Deja un comentario

LO ÚLTIMO

Seguimos desarrollando el área de empresa en el sector hortofrutícola, en esta ocasión con la cooperativa CASI. En un sector acostumbrado a medir las campañas por precios, volúmenes o incidencias de mercado, queremos seguir poniendo el foco en cómo se gestiona desde dentro una cooperativa hortofrutícola de gran dimensión.
La fruta de pepita afronta 2026 desde una posición de contrastes. Tras varios años marcados por la pandemia, la inflación, la subida de los insumos, los problemas de mano de obra, la presión normativa y un escenario climático cada vez más complejo, el sector de la manzana y la pera en Cataluña y España se encuentra ante una nueva etapa. No se trata únicamente de valorar una campaña concreta, sino de entender hacia dónde evolucionan dos cultivos estratégicos que, aunque comparten territorio, estructuras comerciales y parte de sus desafíos, viven momentos muy distintos.
El sector viverista de fresa afronta una etapa de transformación profunda en la que la planta ha dejado de entenderse como un simple insumo de campaña para convertirse en un factor estratégico de productividad, sanidad y rentabilidad futura. La demanda ya no se mide únicamente en volumen, sino en la capacidad de ofrecer una planta de mayor calidad, correctamente seleccionada, con buen desarrollo radicular, adecuada madurez fisiológica y garantías sanitarias suficientes para asegurar un correcto trasplante en destino.
ÚLTIMA REVISTA

Descubre nuestro último número

¿Quieres enterarte de todo?

¡Suscríbete a la revista!

Entérate de cada detalle del sector y conocer la opinión de los mejores expertos. Rellena el siguiente formulario para suscribirte y empieza a recibir la revista donde tú decidas.