Agricultores y ganaderos afrontan una acumulación de problemas que está comprometiendo seriamente la rentabilidad de las explotaciones. El incremento de los costes, las dificultades para acceder al agua, las restricciones productivas, la pérdida de mercados y el aumento de las cargas burocráticas, sociales y fiscales dibujan un escenario que, además, amenaza con dificultar el relevo generacional.
Para ASAJA Murcia, la suma de todos estos factores está llevando a numerosos profesionales a cuestionarse la continuidad de su actividad. “El precio de los productos fitosanitarios es inasumible y, en muchos casos, su eficacia es nula o muy limitada. Esta situación nos hace plantearnos incluso si merece la pena seguir produciendo”, ha señalado Hernández.
Los costes de producción ponen al límite a las explotaciones
Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en la evolución de los costes necesarios para mantener la actividad agraria y ganadera. El precio del gasóleo, la electricidad y los insumos agrícolas se ha incrementado, mientras los productores deben afrontar además una creciente carga administrativa y fiscal.
“Los costes de producción son insoportables. Gasoil, fitosanitarios, electricidad y un sinfín de cargas burocráticas, sociales y fiscales nos están conduciendo a una retirada sin retorno”, ha advertido el presidente de ASAJA Murcia.
La organización considera que esta situación afecta directamente a la capacidad de las explotaciones para seguir siendo rentables. El problema no se limita, por tanto, al presente, sino que condiciona también las posibilidades de inversión y continuidad de las empresas agrarias y familiares.
A ello se añade la dificultad para disponer de herramientas eficaces para la protección de los cultivos. Según Hernández, el encarecimiento de los productos fitosanitarios y la limitada eficacia de algunos de ellos agravan todavía más la presión que soporta el agricultor.
Agua, Trasvase Tajo-Segura y conflictos internacionales
Desde ASAJA Murcia insisten en que la situación del campo no puede explicarse a partir de un único problema. La organización habla de una sucesión de factores que se han ido acumulando durante los últimos años y que afectan a la producción, la rentabilidad y la capacidad de planificación de las explotaciones.
“Las guerras, el agua, los recortes del Trasvase Tajo-Segura… estamos asistiendo no a una crisis, sino a muchas crisis encadenadas y con nulas perspectivas de que se vayan a solucionar”, ha apuntado Hernández.
El agua constituye una cuestión especialmente sensible para el sector agrario murciano. ASAJA Murcia reclama que se garantice el acceso a los recursos hídricos necesarios para mantener la actividad productiva y preservar un modelo agrícola que considera estratégico para la economía y el territorio.
La organización considera que tanto las instituciones europeas como el Gobierno de España deben asumir su responsabilidad y adoptar medidas que permitan garantizar la viabilidad de la agricultura y la ganadería.
“La Comunidad Europea y el Gobierno de Pedro Sánchez tienen la obligación de velar por un sector estratégico y social en nuestro país”, ha afirmado Hernández.
ASAJA Murcia pide un cambio de rumbo en las políticas agrarias
Ante esta acumulación de dificultades, ASAJA Murcia reclama una revisión de las políticas que afectan al sector primario. La organización considera que las decisiones adoptadas deben tener en cuenta las consecuencias económicas que tienen sobre agricultores y ganaderos y sobre la continuidad de sus explotaciones.
“No podemos seguir aceptando políticas ideológicas que dañan seriamente una forma de vida y la viabilidad de miles de familias que trabajan y viven de ella”, ha señalado el presidente de ASAJA Murcia.
La organización defiende la necesidad de establecer un marco que permita recuperar la rentabilidad de las explotaciones, reducir las cargas que soportan los profesionales y garantizar el acceso a los principales recursos productivos.
Para ASAJA Murcia, la agricultura y la ganadería necesitan también una mayor estabilidad para poder planificar inversiones, afrontar los cambios tecnológicos y atraer a nuevos profesionales. Sin unas condiciones económicas adecuadas, advierte, será cada vez más complicado garantizar la continuidad de las explotaciones.
La pérdida de mercados agrava la situación del sector
A las dificultades internas se suma la evolución de los mercados internacionales. ASAJA Murcia considera especialmente preocupante que los productores españoles estén perdiendo oportunidades comerciales en lugar de ampliar su presencia exterior.
“Lejos de abrir nuevos mercados, estamos perdiendo mercados”, ha lamentado Hernández.
El presidente de la organización ha señalado especialmente la pérdida de actividad comercial con Rusia, Bielorrusia y Ucrania, mercados que representan un importante potencial de consumo para los productos agroalimentarios españoles.
En el caso de Ucrania, la situación se ha visto agravada por el conflicto bélico, que ha alterado profundamente las relaciones comerciales. Hernández destaca que la suma de estos mercados representa más de 350 millones de consumidores, lo que da una idea del volumen de demanda potencial que se ha visto afectado.
Para ASAJA Murcia, recuperar la estabilidad internacional y facilitar el acceso de los productos españoles a nuevos destinos debe convertirse en una prioridad. La diversificación de los mercados resulta esencial para reducir la vulnerabilidad del sector y mejorar las perspectivas comerciales de agricultores y ganaderos.
“Las guerras deben acabar ya”
Los conflictos internacionales tienen también una repercusión directa sobre el sector agroalimentario, tanto por sus efectos sobre los mercados como por las consecuencias que generan sobre los costes, las relaciones comerciales y la estabilidad económica.
En este contexto, Hernández reclama un escenario internacional más estable que permita recuperar la normalidad en los intercambios comerciales.
“Las guerras deben acabar ya. Las consecuencias de estos conflictos las sufrimos todos y es necesario que todo vuelva a la normalidad por el bien de todos”, ha concluido el presidente de ASAJA Murcia.
La organización considera que la agricultura no puede desarrollar todo su potencial en un escenario caracterizado por una elevada incertidumbre internacional y una progresiva pérdida de mercados. La estabilidad, a su juicio, es una condición necesaria para recuperar la confianza y facilitar nuevas inversiones.
El relevo generacional, otra de las grandes preocupaciones
La pérdida de rentabilidad tiene además una consecuencia que trasciende a las explotaciones actuales: la dificultad para garantizar el relevo generacional. ASAJA Murcia considera prioritario conseguir que los jóvenes vuelvan a percibir la agricultura y la ganadería como actividades con futuro.
Para ello, la organización defiende la necesidad de generar unas condiciones económicas que permitan a los nuevos profesionales incorporarse al sector y desarrollar proyectos empresariales viables.
El problema, según ASAJA Murcia, no es únicamente atraer a jóvenes, sino conseguir que las explotaciones existentes puedan mantenerse de una generación a otra. Para ello es necesario garantizar rentabilidad, disponibilidad de recursos productivos, acceso al agua y unas reglas que permitan planificar la actividad a medio y largo plazo.
“Queremos trasladar nuestro respeto y reconocimiento a todas las familias que producen alimentos. Sin agricultores y ganaderos no hay seguridad alimentaria”, ha destacado Hernández.
ASAJA Murcia no descarta movilizaciones
Ante la falta de soluciones que, a juicio de la organización, permitan revertir esta situación, ASAJA Murcia no descarta recurrir a la movilización. El objetivo sería reclamar cambios concretos y defender la viabilidad de la actividad agropecuaria.
“Desde esta organización no descartamos en breve movilizaciones en este sentido. El sector agropecuario saldrá a dar la cara frente a quienes no tienen ninguna actitud favorable para que el sector sea viable y resulte atractivo para el relevo generacional”, ha anunciado Juan de Dios Hernández.
ASAJA Murcia insiste en que agricultores y ganaderos no pueden continuar soportando de manera indefinida el incremento de los costes de producción, las restricciones productivas, la pérdida de mercados y una presión normativa y burocrática cada vez mayor.
La organización reclama a las administraciones públicas medidas concretas que permitan recuperar la rentabilidad del sector, garantizar el acceso a los recursos productivos y proteger el agua destinada a la agricultura. También considera necesario facilitar la apertura de nuevos mercados y establecer un marco que favorezca la inversión y la continuidad de las explotaciones.
El objetivo último es garantizar que la agricultura y la ganadería sigan siendo actividades viables y atractivas para las próximas generaciones. Para ASAJA Murcia, asegurar el relevo generacional y la producción de alimentos pasa necesariamente por recuperar la rentabilidad y ofrecer a agricultores y ganaderos unas condiciones que permitan mirar al futuro con mayor seguridad.

