La noticia mรกs importante para el futuro de la Humanidad es repetida por mรบltiples instituciones a nivel mundial. Segรบn las estimaciones de diversos estudios, en los prรณximos 40-50 aรฑos, serรก necesario producir mรกs alimentos que en el acumulado de los รบltimos 10.000 aรฑos, y no parece que sepamos cรณmo hacerlo. Y esto es asรญ porque la poblaciรณn mundial aumentarรก en un 60% de aquรญ a 2050.
Hasta ahora, habรญamos evitado el desastre amparรกndonos en el modelo de la โRevoluciรณn Verdeโ. Los avances biotecnolรณgicos que nos proporcionรณ, reforzados por la mecanizaciรณn agraria, los agroquรญmicos, el comercio y la intensificaciรณn del uso de la tierra con la utilizaciรณn del agua nos han llevado a una reducciรณn histรณrica de la pobreza extrema.
Hay una oleada de inversiones e investigaciรณn que persiguen repetir el milagroso esquema de esa revoluciรณn. Sin embargo, otras muchas cosas estรกn sucediendo: acaparamiento de tierras de cultivo, control de inputs agrรญcolas esenciales, creaciรณn de fondos de inversiรณn multimillonarios para el negocio agrรญcolaโฆ
Durante las รบltimas dรฉcadas, se ha producido un importante cambio en la agricultura, que ha pasado de un crecimiento basado en los recursos a otro basado en la productividad. Es decir, que, en lugar de aumentar la producciรณn agrรญcola mediante el incremento de la cantidad de tierra, agua y el uso de insumos, la mayor parte del crecimiento actual proviene del aumento de la productividad total de los factores de producciรณn. Dicho de otro modo, los avances son el fruto de la eficiencia con la que se combinan estos insumos para producir mediante el uso de tecnologรญas y prรกcticas mejoradas.
Pero el ritmo de este crecimiento, basado principalmente en la eficiencia productiva, no parece ser capaz de contener las necesidades derivadas del aumento previsto de la poblaciรณn. Y si la intensificaciรณn del uso de los recursos no es la soluciรณn, ya que son finitos, ยฟquรฉ podemos hacer?
Mientras tanto, las autoridades europeas estรกn diseรฑando la nueva PAC (Polรญtica Agraria Comรบn) con un gran nuevo condicionante: su supeditaciรณn al Pacto Verde Europeo (European Green Deal). Es decir, que los objetivos tradicionales de la PAC (alimentos sanos, abundantes y baratos, y mantenimiento de la renta agraria) se han de conseguir mediante unos requisitos previos: los objetivos medioambientales de Europa.
En marzo de 2020, se desvelaba finalmente la hoja de ruta de la Comisiรณn Europea (CE) para este profundo cambio estratรฉgico mediante lo que han dado en llamar estrategia โFrom Farm to Forkโ, que incluye objetivos a cumplir hasta 2030 como la reducciรณn del uso de pesticidas del 50% o del uso de fertilizantes en un 20%. Si, tal y como veรญamos, la intensificaciรณn de los factores de producciรณn ha limitado su aporte al incremento de productividad agrรญcola a escala mundial, ยฟcรณmo va a conseguir la agricultura europea subsistir restringiendo el uso, en porcentajes enormes, de estos propios factores de producciรณn?
ยซEuropa afronta el futuro de su sector hortofrutรญcola con importantes y autoinfligidas restricciones estratรฉgicasยป
Honestamente, no tengo una respuesta satisfactoria para la pregunta anterior. Parece que estamos abocados a confiar en que la maravillosa inventiva humana permita crear ese capital de conocimiento que nos lleve a nuevas ideas y tecnologรญas. Pero aรบn en este acto de fe en el futuro, Europa se ha quedado voluntariamente fuera del desarrollo legal de soluciones biotecnolรณgicas basadas en los OGM (Organismos Genรฉticamente Modificados) o en la ediciรณn genรฉtica (basada en CRISPR o similar). Europa afronta el futuro de su sector hortofrutรญcola con importantes y autoinfligidas restricciones estratรฉgicas. El posible camino de desarrollo y evoluciรณn del sector europeo es tan radicalmente diferente al resto del mundo que pone en cuestiรณn su propia supervivencia. En nuestro entorno, la intensificaciรณn de factores para aumentar productividad estรก comprometida por los condicionantes medioambientales de la PAC, y la soluciรณn biotecnolรณgica, por el principio de prudencia del legislador.
Nos queda aferrarnos a un dinรกmico sector con una capacidad enorme de adopciรณn de innovaciones y a la posibilidad de colaborar en la cadena de valor para buscar la multiplicidad de eficiencias compartidas, asรญ como a la enorme palanca financiera propiciada por los fondos europeos que, eso sรญ, deben cumplir los dos primeros condicionantes.
Estas son las reglas del juego que parece que tenemos que afrontar en los aรฑos venideros y deberemos analizar sus consecuencias en base a las posibilidades de supervivencia de la empresa hortofrutรญcola, es decir, desde su rentabilidad. Tambiรฉn quedarรก apelar al compromiso de los consumidores europeos con sus agricultores y al valor de las soluciones locales, flexibles y rรกpidas en un entorno de apertura a la globalizaciรณn. En cualquier caso, nos tocarรก, hoy mรกs que nunca, saber diagnosticar y adoptar soluciones para sobrevivir en este choque de realidades.

