El chayote es una de esas verduras humildes que esconden más de lo que aparentan. Ligero, refrescante y con un sabor suave que combina con casi todo, es un ingrediente básico en la cocina latinoamericana y cada vez más habitual en Europa gracias a su versatilidad y a su bajísimo aporte calórico.
En esta guía te contamos qué es el chayote, cuáles son sus propiedades nutricionales, sus beneficios para la salud y las mejores formas de cocinarlo, desde hervido hasta salteado o en sopas.
¿Qué es el chayote y cuál es su origen?
El chayote (Sechium edule) es el fruto de una planta trepadora de la familia de las cucurbitáceas, la misma que la calabaza, el pepino y el calabacín. Es originario de Mesoamérica, donde se cultiva desde época precolombina, y hoy se consume en gran parte de América Latina, Asia y el sur de Europa.
Aunque botánicamente es un fruto, se utiliza como verdura. Tiene forma de pera arrugada, piel verde clara y una pulpa blanca y firme de sabor delicado, entre el calabacín y la pera. Se puede comer cocido o crudo, y prácticamente todas sus partes son aprovechables.
Propiedades nutricionales del chayote
Bajo en calorías y rico en agua
El chayote es un alimento ideal para dietas de control de peso: aporta apenas 19 kcal por cada 100 gramos y está compuesto en más de un 90 % por agua. Esto lo hace muy saciante e hidratante, con un contenido en grasa prácticamente nulo.
Vitaminas y minerales destacados
A pesar de su ligereza, el chayote aporta nutrientes interesantes:
- Vitamina C: antioxidante que refuerza el sistema inmunitario.
- Folatos (vitamina B9): especialmente importantes durante el embarazo.
- Vitamina K y potasio: contribuyen a la salud ósea y cardiovascular.
- Fibra: favorece la digestión y la saciedad.
Beneficios del chayote para la salud
Gracias a su combinación de agua, fibra y micronutrientes, el chayote favorece una buena digestión y ayuda a mantener la hidratación. Su potasio contribuye a regular la tensión arterial y su vitamina C aporta antioxidantes que protegen las células frente al daño oxidativo.
Al ser tan bajo en calorías y saciante, es un aliado natural en dietas de adelgazamiento y en la alimentación de personas que necesitan controlar el azúcar, ya que apenas eleva la glucosa en sangre. Su fibra también ayuda a un tránsito intestinal regular.
Cómo cocinar el chayote
Hervido, salteado o en sopas
El chayote es extraordinariamente versátil. Hervido y aliñado con aceite, sal y limón resulta un acompañamiento ligero; salteado con ajo y verduras gana sabor y textura; y en sopas o cremas aporta cuerpo sin apenas calorías.
También se puede rellenar y gratinar, rallar crudo en ensaladas o cocinar en guisos y sofritos.
Para prepararlo, basta con lavarlo, partirlo por la mitad y retirar el hueso central. Muchas personas lo pelan bajo el grifo, ya que suelta una sustancia ligeramente pegajosa; usar guantes o hacerlo con las manos mojadas evita molestias.
Se cocina en pocos minutos y admite prácticamente cualquier condimento.
Combina especialmente bien con el tomate, la cebolla, el ajo, el cilantro y el chile, protagonistas de muchas recetas latinoamericanas. En México se prepara guisado con carne o en revueltos, mientras que en otras cocinas se usa gratinado con queso o como relleno.
Al absorber muy bien los sabores, es un lienzo perfecto para especias y salsas, lo que lo hace ideal para quienes quieren comer ligero sin renunciar al sabor.
¿Para quién es especialmente recomendable el chayote?
El chayote encaja de maravilla en dietas de adelgazamiento por su altísimo contenido en agua y sus escasas calorías, que aportan volumen y saciedad sin apenas sumar energía. También es una buena opción para personas que necesitan controlar el azúcar en sangre, ya que apenas eleva la glucosa.
Su aporte de folatos lo hace interesante durante el embarazo, y su suavidad y digestibilidad lo convierten en un alimento apto para niños, personas mayores o dietas de fácil digestión.
En definitiva, es una verdura apta para casi todo el mundo y muy fácil de integrar en el día a día.
Conclusión: una verdura ligera y saludable
El chayote es una verdura ligera, hidratante y muy versátil que encaja en cualquier dieta equilibrada. Con muy pocas calorías y un sabor suave que combina con todo, es una opción estupenda para añadir variedad y ligereza a tus platos del día a día.
Preguntas frecuentes sobre el chayote
¿El chayote se come crudo o cocido?
De las dos formas. Cocido es lo más habitual —hervido, salteado o en sopas—, pero rallado crudo también queda muy bien en ensaladas.
¿El chayote engorda?
No. Con solo 19 kcal por 100 g y mucha agua, es una de las verduras menos calóricas y más saciantes que existen.
¿Hay que pelar el chayote?
Se puede pelar o no. La piel es comestible una vez cocida; muchas personas la retiran por costumbre o por su textura.


