Bajo la premisa de que «compartir conocimiento es la base para construir una agricultura más segura y libre de residuos», tal y como resumió su directora de negocio, Isabel Santorromán, Agrobío presentó en una jornada a la que asistió revista Mercados su estrategia de control biológico para pimiento, el cultivo de mayor producción en la provincia de Almería y, al mismo tiempo, el más afectado por la incidencia de virus y plagas.
Agrobío ha desarrollado tres nuevas herramientas, MEGAcontrol, ORIcontrol COLD-R y COROLAcontrol, que desempeñarán un papel clave en las próximas campañas hortícolas, contribuyendo a reducir la presión fitosanitaria de este cultivo sin renunciar de una forma sostenible.
Megalops, el trips depredador de Parvispinus
Una de las plagas que más preocupa a los productores de pimiento es el Thrips Parvispinus, causante en las últimas campañas de mermas en superficie y producción y de la reconversión en cultivos refugio como pepino o calabacín para asegurar la viabilidad de las explotaciones. En la búsqueda de un enemigo natural capaz de combatir esta presión fitosanitaria, IFAPA y Agrobío han realizado estudios con Franklinothrips megalops, un trips depredador que solo ataca a la planta, sino solo a Parvispinus.
Los ensayos, coordinados por Estefanía Rodríguez, investigadora titular del centro IFAPA La Mojonera, han arrojado resultados positivos. En las pruebas realizadas en semicampo, este depredador fue el único capaz de mantener bajo control las poblaciones de Parvispinus. “Megalops puede depredar Parvispinus en todos los estadios, aunque la Larva II es la más voraz”, explica.
Megalops también cuenta con una buena adaptación a las condiciones climáticas de la zona mediterránea, contando con un desarrollo correcto “en agosto y septiembre, momento en el que necesitamos realizar las liberaciones tempranas”. Un buen comportamiento que ha llevado a Agrobío a desarrollar la herramienta MEGAcontrol para su incorporación a los programas de manejo integrado, siendo complementario al resto de fauna auxiliar.
Depredadores resistentes a fitosanitarios
Frente a la amenaza que representa Parvispinus, Ana Belén Arévalo, directora de Desarrollo Técnico en Campo de Agrobío, recordó que “el camino no es resucitar tratamientos fitosanitarios ya retirados», sino confiar en la eficacia demostrada de un manejo integrado de plagas, con un papel clave para el control biológico. La clave, “llegar a tiempo”.
Pero la convivencia entre productos químicos y la fauna auxiliar no siempre es sencilla. Parte de los fitosanitarios utilizados en los cultivos presentan una elevada toxicidad para los insectos beneficiosos. En este contexto, Agrobío ha evolucionado su herramienta Orius Cold a Orius Cold-R, una nueva línea con mayor resistencia a los productos tóxicos. “Cuenta con una mayor supervivencia a tratamientos con piretrinas naturales y Spinosad en poblaciones bien establecidas”, destacó.
Sin respiro frente al pulgón
En un escenario donde frente al pulgón “ya no tenemos prácticamente respiro”, resulta imprescindible desarrollar una estrategia preventiva global que combine depredadores con parasitoides. En caso contrario, “vamos a ir siempre detrás, intentando extinguir un fuego que nunca se apaga”, según expuso María del Mar Rodríguez, especialista en control biológico de Agrobío.
Con el objetivo de reducir la incidencia de pulgón, Agrobío ha desarrollado la herramienta COROLAcontrol, basada en Eupeodes corollae, activa en un rango térmico de 15 a 30ºC y comercializada en formato de pupa. Entre sus características diferenciales destaca su elevada voracidad, pues ha acortado su período de maduración sexual a cuatro días. Desde entonces, “la larva tarda dos días comienza a alimentarse del pulgón”.


