En este contexto, Freier asume el liderazgo de una de las principales plataformas mundiales del sector con una visión clara, reforzar el papel de Fruit Logistica como punto global de encuentro real para toda la cadena de valor, desde la producción hasta el retail, pasando por la innovación varietal, la tecnología, la logística, los servicios y la representación institucional.
Para la nueva directora, la feria debe ir más allá de su dimensión comercial. Fruit Logistica debe ser un espacio donde las empresas se vean, se escuchen, compartan conocimiento y generen conexiones capaces de impulsar el crecimiento del sector. “La prioridad es crecer en contenido, en influencia y en conexiones profundas”, defiende Freier.
España, un origen de referencia para marcar el futuro del sector
Uno de los mensajes más claros de Freier se dirige al sector español. España sigue siendo uno de los grandes orígenes hortofrutícolas de Europa y mantiene una posición de liderazgo en calidad, innovación y comercio internacional. Precisamente por ello, considera que FRUIT LOGISTICA es el mejor escaparate para reforzar esa posición.
En un escenario de creciente competencia, especialmente por parte de países del norte de África y otros orígenes con estructuras regulatorias diferentes, la directora subraya que la presencia en la feria no debe entenderse solo como una cuestión comercial, sino también estratégica. Estar en Berlín permite mostrar origen, defender posicionamiento, visibilizar el esfuerzo productivo y reforzar relaciones con clientes internacionales.
“España debe estar presente, no solo por una cuestión de nacionalidad, sino porque los mercados se están moviendo y la competencia entre orígenes es cada vez mayor”, señala. Para Freier, la visibilidad solo se consigue con una presencia real: con stand, con reuniones, con capacidad de diálogo y con una imagen reconocible ante compradores, distribuidores y operadores internacionales.
En este sentido, invita a las empresas que no puedan participar individualmente cada año a explorar fórmulas colectivas. A su juicio, la participación conjunta puede ayudar a reforzar la fuerza de un territorio y a proyectar una imagen más sólida frente al mercado. “Si no puedes venir cada año, ven cada dos; o busca fórmulas de participación conjunta. Lo importante es no desaparecer”, advierte.
Las oportunidades de negocio seguirán siendo uno de los ejes centrales de la feria. El nuevo FRUIT LOGISTICA Buyers Club conectará a 500 de los principales compradores internacionales con los expositores mediante reuniones previamente organizadas y un sistema de contactos diseñado para facilitar encuentros de alto valor, favoreciendo el acceso a los responsables de decisión y la generación de nuevas oportunidades comerciales.
Freier insiste en una idea que considera esencial, el sector hortofrutícola no puede limitarse a competir entre empresas, orígenes o categorías. En un contexto en el que el consumo de frutas y hortalizas muestra señales de descenso en determinados mercados, el objetivo común debe ser ampliar la base de consumidores.
Una plataforma para hablar con una sola voz
Otro de los ejes que Freier quiere potenciar es la dimensión institucional de Fruit Logistica. En su opinión, el sector necesita espacios donde poder debatir, identificar problemas comunes y trasladar sus demandas a los responsables políticos. La presión regulatoria en Europa es uno de los temas que más preocupan a productores y empresas. Para Freier, Fruit Logistica puede jugar un papel importante como plataforma de diálogo entre el sector y
las instituciones.
“Este debe ser un lugar donde se pueda discutir abiertamente y el sector pueda hacer oír su voz”, explica. Su objetivo es aumentar la presencia de responsables políticos en el certamen y favorecer encuentros que permitan acercar la realidad productiva a quienes toman decisiones regulatorias.


