El reciente reconocimiento de la Comisión Europea al kiwi verde, primera fruta con una declaración oficial de propiedades saludables, no es solo un hito científico, sino el reflejo de más de quince años de trabajo orientado a conectar producción, investigación y educación nutricional con un objetivo claro: pasar de vender fruta a contribuir activamente al bienestar de la sociedad.
Desde su posición como Chief Marketing Officer de Zespri International, Kok Hwee Ng ha impulsado una transformación profunda, dejar de entender la fruta como un producto hortofruticola para empezar a concebirla como una herramienta de bienestar social.
Ese enfoque ha alcanzado su objetivo y, aunque lo conocimos hace unas semanas, fue visible en Fruit Logistica, donde la compañía presentó un avance inédito para la categoría: el kiwi verde se ha convertido en la primera fruta fresca con una declaración de propiedades saludables autorizada por la Comisión Europea. Detrás de este reconocimiento hay muchos años de investigación científica internacional, un esfuerzo poco habitual en el sector hortofrutícola, acostumbrado a innovaciones agronómicas pero no necesariamente clínicas.
Kok Hwee Ng insiste en que este logro no responde a una estrategia de comunicación, sino a una convicción de fondo. Durante años, la compañía observó cómo los índices de consumo de fruta y verdura se mantenían por debajo de las recomendaciones nutricionales en muchos países, mientras aumentaban los problemas asociados a dietas desequilibradas. El diagnóstico era preocupante porque las personas sabían que debían comer mejor, pero no lograban trasladar ese conocimiento a sus decisiones diarias.
En esa brecha entre intención y acción es donde Zespri decidió intervenir. “La pregunta ya no era cómo vender más fruta, sino cómo ayudar a las personas a incorporarla de forma real en su rutina”, apunta.
Un problema cultural
Según explica Kok Hwee Ng, el mayor obstáculo no es la disponibilidad ni el precio, sino el contexto en el que viven los consumidores. Jornadas aceleradas, exceso de estímulos digitales, presión económica y una avalancha de información nutricional, muchas veces contradictoria, hacen que elegir alimentos saludables se convierta en un esfuerzo cognitivo adicional.
Para Kok Hwee Ng el consumidor moderno no necesita más impactos, necesita mensajes que sean claros, fiables y accionables. Por eso la compañía decidió construir su posicionamiento sobre evidencia científica verificable, colaborando con universidades, investigadores y profesionales de la salud para estudiar de manera rigurosa los beneficios digestivos y nutricionales del kiwi.
Este enfoque permitió pasar de afirmaciones genéricas, tradicionales en la categoría de fruta fresca, a un lenguaje respaldado por datos, capaz de dialogar con autoridades sanitarias, educadores y prescriptores médicos.
Educación nutricional
Otra de las líneas estratégicas que Kok Hwee Ng destaca es el trabajo con el entorno educativo. La empresa ha impulsado programas para acercar la fruta a los escolares, no como una imposición dietética, sino como una experiencia cotidiana y comprensible. El objetivo de la responsable de Zespri es que los niños se familiaricen con el sabor, el formato y el valor nutricional desde edades tempranas, evitando que la fruta quede desplazada por alternativas ultraprocesadas.
Kok Hwee Ng subraya que estos programas buscan también apoyar a docentes y familias, proporcionándoles herramientas prácticas para integrar la nutrición en la vida diaria. La educación alimentaria, afirma, no puede depender únicamente de campañas institucionales; necesita continuidad, lenguaje accesible y colaboración entre sector privado, comunidad científica y sistema educativo.
Uno de los aprendizajes más relevantes para la Zespri ha sido comprender que la decisión de compra ya no se produce en un entorno tranquilo, sino en medio de distracciones constantes. “El desafío no es convencer al consumidor de que la fruta es saludable, eso ya lo sabe, sino lograr que la recuerde en el momento de comprar o preparar la comida”, explica.
De ahí que la estrategia combine nutrición con experiencia sensorial. El sabor, la textura y la versatilidad del producto se convierten en aliados para integrar la fruta en distintos momentos del día. Desde opciones más ligeras por la mañana hasta alternativas dulces que sustituyan postres menos equilibrados. Este enfoque permite hablar de funcionalidad sin perder el placer, una combinación que Kok Hwee Ng considera esencial para construir hábitos sostenibles.
Una marca agrícola con vocación de largo plazo
El cambio impulsado por Zespri también redefine el papel de la marca en el sector fresco. Tradicionalmente, la categoría ha priorizado origen, temporada o precio como elementos de diferenciación. Kok Hwee Ng plantea que, “en un contexto global incierto, las marcas pueden desempeñar un papel clave como generadoras de confianza”, siempre que estén respaldadas por acciones coherentes.
La construcción de esa confianza se basa, según explica, en tres pilares: autenticidad, evidencia y propósito. “No se trata de comunicar beneficios aspiracionales, sino de demostrar impacto tangible en consumidores, productores y comunidades”, desarrolla.
Mirar al futuro con una visión colaborativa
A pesar de los desafíos desde la volatilidad económica hasta el cambio climático, Kok Hwee Ng se muestra convencida de que la fruta fresca tiene una oportunidad única para recuperar relevancia. Observa un creciente interés global por alimentos naturales, nutritivos y de calidad, pero advierte que el sector debe esforzarse más en hacerlos accesibles y significativos para el consumidor contemporáneo.
El hito regulatorio alcanzado por el kiwi verde es, en su opinión, “solo un primer paso”. Marca un precedente que puede abrir la puerta a nuevas investigaciones, a una comunicación más rigurosa y a una mayor colaboración entre industria, ciencia y administraciones públicas.
En última instancia, la ambición que describe no es transformar una categoría comercial, sino contribuir a algo más amplio: que la fruta vuelva a ocupar un lugar central en la forma en que las personas entienden su bienestar.
Una aspiración que, como reconoce Kok Hwee Ng, exige tiempo, constancia y una visión que vaya mucho más allá del lineal del supermercado.

