Un sector que ha evolucionado a gran velocidad
“Ha sido una trayectoria complicada, como lo es este sector, pero estamos muy contentos de seguir aquí, aportando nuestro granito de arena”, afirma Cecilia Muñoz López, CEO de Viveros Río Eresma. La historia de la empresa está estrechamente ligada a la figura de Javier Palacios, fundador y actual propietario, quien ha sido testigo directo de la transformación del viverismo: “Hemos pasado de importar toda la planta desde EE. UU. a tener aquí un mercado consolidado que abastece a muchas partes del mundo hoy”. Muñoz afirma que el sector de viveros es fuerte, con reconocimiento internacional, al igual que el de producción de fruta.
Campaña 2025: adaptación y estrategia frente a la climatología
La campaña actual, aunque menos afectada por la lluvia que la anterior, sí ha sufrido algunos retrasos. “En nuestra zona ha llovido, pero sin grandes problemas. Hemos podido plantar casi en fechas y el objetivo sigue siendo el mismo: iniciar la plantación cuanto antes para que el cultivo en vivero tenga más tiempo para evolucionar correctamente”, explica Cecilia.
La estrategia es clara para Viveros Río Eresma: aprovechar al máximo la ventana climática y evitar los extremos térmicos que cada vez son más frecuentes. “La tendencia es buscar variedades más precoces, pero en nuestra zona, adelantar más de 10 días no es viable”, apunta Muñoz.
Variedades y mercados, un puzzle cada vez más complejo
Con un catálogo cada vez más amplio y cambiante, planificar se ha convertido en un auténtico rompecabezas. “Empezamos a plantar en febrero con lo más seguro, pero entre febrero y mayo las decisiones de los clientes pueden cambiar. La rusticidad y la calidad siguen siendo los principales factores, aunque algunos buscan adelantarse para conseguir mejores precios. Pero ese valor no siempre se mantiene durante toda la campaña”, detalla Cecilia.
Destacan variedades como Marisma y A18 (Duna), esta última recién bautizada. “Marisma es especialmente rústica y valorada. La rusticidad es tan importante para el productor como para el vivero, porque facilita mucho el trabajo”, subraya.
Viveros Río Eresma trabaja tres tipos de producto: planta en maceta, raíz desnuda y planta frigo, cada uno con sus mercados específicos. La maceta está creciendo y actualmente se exporta a países como Italia, Portugal, Grecia, Chipre, Malta y Marruecos. En el caso de la planta fresca, Huelva sigue siendo clave. La campaña de planta frigo, en cambio, se desarrolla con mayor calma. “Es un proceso más tranquilo que realizamos cuando el vivero se ha parado. Apostamos siempre por la calidad en todas nuestras facetas”, recalca.
Reto de la desinfección
Actualmente, la desinfección del suelo sigue siendo un reto por la escasez de productos autorizados y las restricciones normativas. La autorización excepcional anual del metam sodio se percibe como un parche temporal, que además presenta problemas: la dosis permitida es baja, requiere mucha mano de obra y no controla bien las malas hierbas, lo que podría derivar en problemas fitosanitarios graves.
Desde Viveros Río Eresma siguen trabajando en la búsqueda de alternativas. Actualmente, las soluciones que han dado mejores resultados son la cloropicrina y el 1,3-dicloropropeno, cuyo registro se está tramitando para su uso, aunque sea con limitaciones. También la solarización y la rotación de cultivos, como prácticas complementarias, pueden ayudar a mantener la “memoria del suelo” en cuanto a sanidad, aunque su aplicación a gran escala sigue siendo limitada.
Muñoz insiste en que eliminar todos los de- sinfectantes químicos sin ofrecer alternativas eficaces obliga a usar más fitosanitarios, lo cual contradice los objetivos medioambientales. Por ello, se mantiene un diálogo con el Ministerio para encontrar una solución equilibrada y sostenible para todos.

