La mejora se ha conseguido actuando sobre los dos elementos que componen el envase. El cuerpo de la tarrina reduce su peso de 22,9 a 18,3 gramos, lo que supone utilizar un 20,1% menos de material.
Por su parte, la tapa pasa de 5,8 a 4,8 gramos, con una reducción del 17,2%. De esta manera, la compañía consigue disminuir el consumo de material manteniendo las prestaciones necesarias para el envasado y comercialización de fruta fresca cortada.
Un envase más ligero y reciclable
El nuevo formato está fabricado en polipropileno (PP), incorpora un 10% de material reciclado y es 100% reciclable. Estas características se integran en la estrategia que Vicente Peris desarrolla desde hace años para reducir progresivamente el uso de materiales en el packaging de sus productos de IV gama.
La compañía trabaja sobre los envases con el objetivo de avanzar en su optimización sin perder de vista las necesidades específicas de los productos frescos. En el caso de la piña cortada, estas exigencias adquieren especial relevancia por las características del producto y por las diferentes etapas que atraviesa antes de llegar al consumidor.
Por este motivo, el desarrollo de la nueva tarrina ha buscado que la reducción de material no afecte al producto. El diseño mantiene las condiciones necesarias para garantizar tanto la seguridad alimentaria como el correcto comportamiento del envase durante el proceso de producción.
La nueva tarrina ofrece además una mayor flexibilidad, una característica que favorece el termosellado y mejora su comportamiento frente a pequeños golpes. Esta propiedad reduce el riesgo de rotura en comparación con envases más rígidos.
Más resistencia durante la distribución
Las mejoras introducidas en el envase también tienen consecuencias positivas durante las diferentes fases por las que pasa el producto hasta llegar al consumidor.
Una mayor resistencia durante el transporte, la manipulación y la exposición en el punto de venta puede contribuir a reducir posibles incidencias y facilitar el manejo de las tarrinas a lo largo de la cadena de distribución.
Para Vicente Peris, la optimización del packaging debe abordarse teniendo en cuenta el conjunto del proceso y no únicamente la cantidad de material utilizada.
“En IV gama el envase forma parte del producto y cualquier cambio tiene que estar muy medido. Nuestro trabajo consiste en revisar continuamente cada elemento del proceso y preguntarnos dónde podemos hacerlo mejor”, afirma Alberto Montaña, director general de Vicente Peris.
El responsable de la compañía subraya además que las mejoras no siempre requieren grandes transformaciones. “A veces son grandes inversiones y otras, cambios aparentemente pequeños que, cuando manejas miles de unidades, tienen un impacto importante”, añade.
Frutifresh gana presencia en el lineal
El cambio de envase supone también una evolución en la presentación comercial de la piña cilindro. La nueva tarrina incorpora la imagen de Frutifresh, la principal marca de IV gama de Vicente Peris.
La presencia de la marca permite reforzar la identificación del producto en el lineal y ampliar la información disponible para el consumidor en el propio envase.
Al mismo tiempo, se mantiene una de las características que permite apreciar directamente el producto: el envase continúa ofreciendo una visión de la fruta de su interior.
De esta manera, el consumidor puede comprobar visualmente el aspecto de la piña y apreciar su calidad antes de realizar la compra. La nueva presentación combina así una mayor presencia de marca con la visibilidad del producto.
Una estrategia de mejora continua del packaging
La nueva tarrina para la piña cilindro se suma a las diferentes actuaciones desarrolladas por Vicente Peris durante los últimos años para reducir el impacto de los envases de su división de IV gama.
La compañía ha trabajado progresivamente en diferentes líneas de actuación, entre ellas la reducción de gramajes, la incorporación de tarrinas más ligeras y la mejora de los sistemas de etiquetado.
El objetivo de estas actuaciones es reducir el consumo de materiales y, al mismo tiempo, favorecer la reciclabilidad de los envases. La nueva tarrina de Frutifresh representa un nuevo paso dentro de esta estrategia de optimización progresiva.
Esta política de mejora forma parte de la inversión continua que Vicente Peris está realizando en su división de IV gama, un área que mantiene un peso significativo dentro de la compañía.
En 2025, la división comercializó 2.300 toneladas de producto y la empresa prevé alcanzar las 2.500 toneladas en 2026.
Actualmente, la IV gama representa aproximadamente el 47% de la facturación total de Vicente Peris, consolidándose como una de las áreas estratégicas para el desarrollo de la compañía.
La evolución del packaging de la piña cilindro Frutifresh se integra así en una estrategia más amplia que combina reducción de materiales, reciclabilidad, seguridad alimentaria, resistencia y mejora de la presentación, con el objetivo de optimizar el envase sin perder de vista las necesidades del producto y del consumidor.

