Entre las incidencias comunicadas figuran residuos de plaguicidas, micotoxinas, metales y virus, detectados en diferentes productos procedentes de países extracomunitarios. Para AVA-ASAJA, esta sucesión de casos pone de manifiesto la necesidad de reforzar los controles sobre las importaciones alimentarias que llegan al mercado europeo. La organización agraria centra especialmente su preocupación en Egipto y Turquía, aunque advierte de que las incidencias registradas durante agosto también afectan a productos procedentes de otros países.
El sistema europeo RASFF ha recogido durante las últimas semanas diferentes alertas relacionadas con productos hortofrutícolas procedentes de Egipto. Entre ellas aparecen mangos con múltiples residuos de plaguicidas, como clorpirifos, clotianidina y ciflutrina. Las notificaciones también incluyen fresas congeladas con oxamilo, mangos con dimetoato y uvas verdes sin semillas con acetamiprid.
A estas detecciones de residuos se suma la presencia de norovirus en fresas procedentes de Egipto, una incidencia que incrementa la preocupación de la organización agraria por los controles aplicados a las importaciones.
Turquía constituye el otro foco señalado especialmente por AVA-ASAJA. Durante el mes de agosto se han comunicado diferentes detecciones de ocratoxina A y aflatoxinas en higos secos, así como la presencia de aflatoxina en albaricoques ecológicos secos y troceados.
Las alertas relacionadas con productos turcos también incluyen diferentes sustancias fitosanitarias. En pimientos frescos se han detectado acetamiprid, clorpirifos-metilo y una combinación de emamectina, formetanato y tebufenpirad. Además, se han registrado casos de etoxazol en melocotones y un contenido elevado de níquel en nectarinas, ampliando el listado de incidencias comunicadas durante agosto.
Las alertas alimentarias afectan a más países
AVA-ASAJA subraya que la problemática no se limita a Egipto y Turquía, pese a que ambos países están siendo objeto de una vigilancia especial durante los últimos años. El balance de agosto muestra también incidencias relacionadas con productos procedentes de otras nacionalidades. Entre ellas figura la detección de clorfenapir en tomates secados al sol de Túnez.
También se ha comunicado la presencia de cadmio en aguacates procedentes de Perú, mientras que en pasas de Irán se han detectado diferentes residuos de plaguicidas. A esta relación se suma la presencia de clotianidina en arroz Basmati procedente de Pakistán.
Para la organización agraria, la diversidad de productos y países afectados evidencia que las incidencias no deben analizarse únicamente de manera aislada, sino desde una perspectiva global de control de las importaciones alimentarias que acceden al mercado comunitario.
AVA-ASAJA pide reforzar los controles en frontera
Ante esta situación, AVA-ASAJA reclama a la Unión Europea que incremente el grado de inspección de los controles realizados en frontera. El objetivo, según la organización, debe ser impedir la entrada de importaciones alimentarias que puedan representar un riesgo para la salud de los consumidores europeos.
La asociación considera necesario reforzar los mecanismos de control para garantizar que los productos procedentes de terceros países cumplen los requisitos exigidos dentro del mercado comunitario.
La organización agraria plantea además medidas específicas para aquellos países que acumulen un número especialmente elevado de incumplimientos. En estos casos, AVA-ASAJA pide a Bruselas que aplique medidas excepcionales hasta que los países afectados puedan demostrar que disponen de los mecanismos necesarios para garantizar la seguridad de los productos que envían al mercado comunitario.
La petición se fundamenta en la necesidad de asegurar que las exigencias en materia de seguridad alimentaria sean efectivas también para las importaciones, especialmente cuando los propios sistemas europeos de vigilancia detectan incumplimientos de manera reiterada.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, considera que el inicio del nuevo curso agrario debe servir como una llamada de atención ante la situación registrada durante el verano.
“No podemos permitir que entren productos de terceros países en los que se detectan una y otra vez residuos de plaguicidas y otras sustancias peligrosas para la salud”, subraya Aguado.
El presidente de la organización agraria defiende que las autoridades comunitarias deben actuar cuando los propios mecanismos europeos de control detectan este tipo de incidencias.
“Si el propio sistema europeo detecta estas incidencias, la UE tiene que actuar y garantizar que los alimentos que llegan al consumidor cumplen unos estándares de salud que sí garantizan los alimentos producidos en territorio europeo”, concluye.
Con esta advertencia, AVA-ASAJA vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los controles de entrada de frutas y hortalizas procedentes de terceros países, especialmente ante la sucesión de alertas registradas durante el verano y la importancia de garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores europeos.

