Bouagga inició su vida profesional en 2012 en una empresa británica líder en tecnologías de control de plagas basadas en feromonas, donde lo compaginó durante cuatro años con su tesis doctoral. Un esfuerzo exigente que, según reconoce, le permitió crecer tanto a nivel profesional como personal. En 2019 se incorporó a Koppert España como investigadora, y actualmente lidera el equipo de entomología.
El reto del Thrips parvispinus
Uno de los momentos clave en su trayectoria se produjo en 2021, ya en Koppert, cuando detectó los graves daños provocados por la plaga Thrips parvispinus en cultivos de pimiento. La escasez de información científica y la poca experiencia internacional frente a esta amenaza la motivaron a asumir la responsabilidad de liderar un proyecto de investigación que involucró a todos los departamentos de Koppert España y, sobre todo, a los agricultores.
El resultado fue un esfuerzo colectivo que no solo aportó soluciones técnicas, sino que también se convirtió en una experiencia significativa a nivel personal y profesional.
Valores
Desde su posición en Koppert España, Sarra Bouagga ha querido aportar valores esenciales en un sector tan competitivo como el hortofrutícola: innovación, sostenibilidad y empatía. Para ella, el control de plagas no se limita a lo técnico; requiere también una visión colaborativa y humana. Su liderazgo busca siempre trabajar de la mano con agricultores y equipos técnicos, ofreciendo alternativas que protejan los cultivos, respeten el medioambiente y fortalezcan la rentabilidad.
En un entorno tradicionalmente masculino, Bouagga defiende el liderazgo con propósito, convencida de que su ejemplo puede inspirar a otras mujeres a generar cambios reales y duraderos en la agricultura.
Investigación y retos actuales
Actualmente, una de las líneas de investigación más relevantes que dirige es el control de Scirtothrips en cítricos, una plaga de gran impacto potencial en varios cultivos. Sus estrategias buscan integrar el conocimiento científico con la práctica en campo, colaborando estrechamente con agricultores, técnicos y centros de investigación. El objetivo es claro: desarrollar soluciones eficaces, sostenibles y económicamente viables que respondan a las necesidades reales del sector.
He querido aportar valores esenciales en un sector tan competitivo como el hortofrutícola: innovación, sostenibilidad y empatía
A medio y largo plazo, Bouagga se ha propuesto consolidar la transferencia de soluciones científicas al campo, asegurando su aplicación práctica en condiciones reales de cultivo. Otro de sus objetivos es apoyar la formación de profesionales capaces de implementar estrategias innovadoras en la agricultura.
El papel de la mujer en el agro
Bouagga reconoce que la mujer aporta una perspectiva complementaria basada en el rigor científico, la atención al detalle y la visión colaborativa. Cada vez son más las mujeres que lideran equipos y proyectos en el agro, aportando diversidad de enfoques y reforzando la capacidad del sector para afrontar retos complejos.
A pesar de los avances, Bouagga señala que aún queda camino por recorrer en materia de visibilidad y reconocimiento para las mujeres en el campo. Su mensaje es claro: “El trabajo de cada mujer importa y tiene un gran impacto, aunque a veces no se reconozca públicamente. Cada una puede ser protagonista de su propio éxito y del progreso del sector. Creer en la propia capacidad, compartir ideas y liderar con pasión abre camino a otras y fortalece el agro en su conjunto”, concluye.



