El precio medio de la sandía registra una caída cercana al 11% respecto a la semana anterior, mientras que el volumen comercializado aumenta entre un 25% y un 30%, según estimaciones del sector. Durante el mes de mayo, la demanda se ha mantenido contenida debido a las condiciones meteorológicas adversas en el centro y norte de Europa. Este contexto, unido al incremento de la oferta, especialmente significativo durante la semana 20, ha provocado una bajada de los precios, más acusada en el segmento de la sandía mini.
En el caso del melón, el precio medio desciende alrededor de un 15% respecto a la semana precedente. Aunque su consumo no está tan directamente condicionado por las altas temperaturas como en la sandía, el ajuste de precios de esta última ha ejercido presión sobre determinadas tipologías de melón, afectando negativamente a sus cotizaciones durante la semana analizada.
Otros cultivos hortícolas
El tomate presenta una reducción de su precio medio cercana al 20%, acompañada de un notable descenso del volumen comercializado en las alhóndigas almerienses. Las variedades redondo y rama son las que registran las cotizaciones más bajas en este periodo. Los tipos comerciales orientados principalmente a la exportación continúan perdiendo competitividad frente a las producciones locales europeas, lo que está generando una progresiva corrección de precios. Por el contrario, las variedades destinadas mayoritariamente al mercado nacional, pese al retroceso registrado esta semana, mantienen las cotizaciones más elevadas ante la todavía limitada competencia de otras zonas productoras peninsulares.
En pepino, el volumen comercializado mantiene la tendencia estacional descendente propia de estas fechas. Entre las distintas tipologías, el pepino Almería es el único que mejora levemente sus cotizaciones respecto a la semana anterior. En el tramo intermedio de mayo permanece en producción una superficie reducida de pepino tipo Almería, junto con una presencia moderada de plantaciones de pepino francés y corto, destinadas principalmente al abastecimiento del mercado nacional durante la campaña de primavera.
La oferta de calabacín se reduce entre un 15% y un 20% respecto a la semana precedente, circunstancia que
favorece una recuperación de los precios en origen. La producción comercializada en este periodo procede tanto de
cultivos de invernadero como de explotaciones bajo malla.



