Únete a nuestro TELEGRAM para enterarte de todas las noticias al momento

Hoy hablamos de:

26 Ago 2026 | Actualizado 08:03

Revista del Sector Hortofrutícola

Soluciones para una agricultura más sostenible: rafias y clips biodegradables y compostables

En el sector agrícola cada vez se usan más los materiales biodegradables y compostables, que a final de ciclo no necesitan ser separados de los restos orgánicos del cultivo y se pueden depositar en la planta de compostaje.

Novamont

COMPARTE

Además del film para acolchado biodegradable en el suelo en Mater-Bi®, el sector agrícola ya dispone de elementos de sujeción como la rafia y los clips fabricados con material biodegradable y compostable. Estos elementos son imprescindibles para el entutorado vertical, especialmente en cultivos de invernadero y sus principales características son la tenacidad, resistencia y flexibilidad adecuadas. Si tradicionalmente se han fabricado en polipropileno, un material que no es compostable, al final del ciclo de cultivo deben separarse de los restos vegetales para transportarlos a la planta de compostaje agrícola,  lo que resulta un gran inconveniente, ya que encarece el tratamiento de restos vegetales en el triturado y en el volteo posterior, y no puede realizarse con la maquinaria para esta tarea. Algunas instalaciones de compostaje ya no aceptan la mezcla de restos agrícolas con materiales no compostables.

Las rafias y clips biodegradables y compostables pueden usarse para los principales ciclos de primavera-verano y otoño-invierno en cultivos como el tomate, pimiento, melón y pepino para invernadero. Unos cultivos que requieren de una gran resistencia y durabilidad debido a las exigentes condiciones en temperatura, humedad y radiación UV que se producen en el interior, especialmente durante el ciclo primavera-verano, es decir, entre abril y julio. Y resultan ser altamente resistentes para soportar cargas de 15 a 20 kg, temperaturas de hasta 40 °C y una humedad relativa del 90 %.

Al final del ciclo de cultivo, el agricultor se ahorrará el gasto de la retirada de elementos plásticos mezclados con los restos orgánicos, y el proceso de compostaje se reduce a la mitad de tiempo: de un año habitual pasa a 6 meses, con un excelente resultado en los análisis del compost, que demuestran la nula existencia de microplásticos u otros contaminantes y una enmienda orgánica vegetal de alto contenido en materia orgánica y ácido húmicos.

El agricultor debe apostar por soluciones más sostenibles para mejorar la calidad de la enmienda orgánica al final del proceso de compostaje, con el fin de obtener un compost de alta calidad sin presencia de microplásticos que terminan contaminando los suelos agrícolas, con las nefastas consecuencias que esto conlleva para los microorganismos del ecosistema.

PUBLICIDAD

La legislación y las normas en este campo cada vez son más restrictivas y en un futuro próximo se penalizará, por lo que es el momento de mejorar el sistema de tratamiento de los restos y biomasa de cultivo. La alternativa ya existe, se trata de sustituir el material convencional por un bioplástico de origen renovable, biodegradable y compostable para la fabricación de rafia y clips, y tantos otros elementos usados en el sector agrícola.

Mater-Bi® es la familia de bioplásticos biodegradables y compostables de Novamont, empresa de Versalis (ENI), que es uno de los actores internacionales en el sector de los bioplásticos y en el desarrollo de bioproductos de origen total o parcialmente vegetal. Gracias a su biodegradabilidad en distintos medios, pueden contribuir a la protección de los ecosistemas y del entorno natural. Los productos compostables Mater-Bi® tienen un contenido de base biológica superior al 50 % y cuentan con la certificación ISO 14067:2018 (huella de carbono).

Deja un comentario

LO ÚLTIMO

Tras unos años marcados por la inflación y la incertidumbre económica, el sector ecológico vuelve a recuperar el pulso del consumo. Sin embargo, para Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia, el principal reto sigue siendo acercar el producto ecológico al consumidor, desmontar falsos mitos y lograr un mayor compromiso de las administraciones a través de las compras públicas y de incentivos fiscales.
La crisis fitosanitaria que han atravesado en las últimas campañas dos de los principales cultivos hortícolas de Almería, el pimiento y el tomate, ha consolidado al pepino y al calabacín como los principales ‘cultivos refugio’ del sector. Su capacidad de adaptación a las condiciones de cada campaña gracias a ciclos de cultivo más cortos y que requieren de una menor inversión explica el incremento de superficie en los últimos años.
La entidad defiende con su fuerte apuesta en Segovia que el vivero se ha convertido en un eslabón clave para garantizar la productividad futura del cultivo. Fresón de Palos prevé alcanzar esta campaña los 75 millones de plantas y continúa avanzando en rusticidad, trazabilidad, digitalización y selección varietal propia.
ÚLTIMA REVISTA

Descubre nuestro último número

¿Quieres enterarte de todo?

¡Suscríbete a la revista!

Entérate de cada detalle del sector y conocer la opinión de los mejores expertos. Rellena el siguiente formulario para suscribirte y empieza a recibir la revista donde tú decidas.