La campaña 2025 registra 315.710 toneladas de fresa, un incremento del 1,4% respecto al año anterior. Este resultado es especialmente significativo dadas las circunstancias: la superficie cultivada vuelve a reducirse, hasta situarse en 6.550 hectáreas, lo que supone un 2,2% menos que la media de los últimos cuatro años.
A pesar de esta contracción, el rendimiento se mantiene estable gracias a la elevada tecnificación del cultivo y a los sistemas de calidad diferenciada. En la provincia de Huelva, que concentra prácticamente toda la producción andaluza, casi el 79% de la superficie está certificada en producción integrada, un dato que subraya el peso creciente de los modelos sostenibles.
Una campaña marcada por las lluvias y los picos de comercialización
Hacia mayo, la campaña comenzó a verse presionada por dos factores: la irrupción de la producción centroeuropea y las altas temperaturas en Andalucía, que afectan a la calidad del fruto y obligan a adelantar el cierre de los cultivos.
El comportamiento de los precios acompañó esta dinámica. El valor medio de la campaña alcanzó 2,19 €/kg, la cifra más elevada de los últimos años. Los formatos especiales—destinados a fruta de mayor calibre y selección—mantuvieron precios notablemente superiores a los envases estándar.
España reafirma su liderazgo en el mercado mundial
En el caso concreto de Andalucía, las exportaciones mantienen una evolución sólida y estable. Alemania continúa siendo el principal destino, absorbiendo cerca del 26% del volumen exportado, seguida de Reino Unido, Francia y Países Bajos. El informe muestra también que las importaciones tienen un impacto reducido en el mercado andaluz y provienen mayoritariamente de Marruecos, que representa el 90% del volumen importado.
El consumo de fresa vuelve a crecer en España
Después de varios años de descenso, el consumo nacional muestra un cambio de tendencia. En 2024, los hogares españoles aumentaron su compra de fresas hasta superar las 109.159 toneladas, lo que supone un crecimiento del 15,4% respecto al año anterior. Tanto en Andalucía como en el conjunto del país se observa una leve recuperación del consumo per cápita, impulsada por la mayor disponibilidad de producto y por un consumidor cada vez más orientado a frutas frescas y de temporada.



