El grupo cooperativo Primland creado hace más de 40 años supera las adversidades del sector con diferentes estrategias de crecimiento en producción propia, nuevos socios en otras zonas e innovación.
Pese a que la producción de kiwi en Europa sufrió una reducción muy importante, alrededor del 50%, el año pasado, la empresa francesa Primland pudo mantener sus niveles productivos. Esto se debió a que entraron en producción las nuevas plantaciones que tienen desde hace años compensando la bajada de volumen, según explica Jean Baptiste Pinel, director de Primland.
Sin duda, el principal reto del sector del kiwi es cómo adaptarse al cambio climático. Fue uno de los temas destacados que se abordaron en el Congreso Internacional de kiwi celebrado en Vigo este año, en el que estuvo presente Primland.
La compañía trabaja día a día en hacer inversiones y buenas prácticas en campo para afrontar el cambio climático en sus producciones propias y, además, recurre a otras zonas de producción de kiwi, no solo para completar el ciclo con orígenes de ultramar (Chile y Sudáfrica), sino también llegando a acuerdos con socios en otras zonas del Hemisferio norte como son Portugal, España, Italia y Grecia.
La estrategia de desarrollo en Primland no solo se centra en la diversificación de zonas de producción y aumento de la producción propia, sino también en la mejora genética del kiwi para lograr variedades atractivas que respondan al consumo y a los ciclos de cultivo actuales.



