En Europa, el sector está plenamente consolidado desde hace más de una década. En España, aunque el crecimiento en los últimos años ha sido notable, todavía existe un amplio margen de evolución.
“En Bialca estamos implantando una solución para automatizar el proceso de pesado y envasado en productos de IV gama. Dicha solución ya se ha implantado en numerosos operadores de Centro y Norte de Europa, donde las empresas de IV gama tienen una posición consolidada”, explica Alejandro Flor, responsable comercial de la compañía.
Una de las características que más valoran los operadores es su diseño higiénico: la pesadora puede desmontarse completamente sin necesidad de herramientas, lo que facilita la limpieza diaria al finalizar cada jornada productiva.
Solución versátil y de fácil limpieza
Las empresas de IV gama trabajan habitualmente con múltiples referencias: piña, melón, sandía, coco o combinaciones de frutas y hortalizas con comportamientos muy distintos en línea. No es lo mismo manipular dados de piña que sticks de apio o zanahoria.
Por ello, la solución desarrollada por Newtec y que implanta Bialca está diseñada para tratar producto delicado, adaptarse a diferentes formatos de corte y mantener una gran estabilidad en producciones variables.
La máquina puede desmontarse al 100 % sin herramientas e incorpora un carro de limpieza específico que permite realizar el lavado completo en apenas cinco minutos mediante agua y espuma. “Las exigencias en materia de higiene en estas empresas son muy altas. Necesitan higienizar la maquinaria todos los días y no pueden perder tiempo en ello”, subraya.
Una pesadora muy precisa en un metro cuadrado
En IV gama, cada gramo cuenta. El coste del proceso productivo es elevado y el control del sobrepeso es determinante para proteger la rentabilidad.
Si el envase debe contener 400 gramos, el objetivo es aproximarse al máximo a ese peso sin desviaciones innecesarias. Cada gramo de sobrepeso supone una pérdida acumulada significativa a lo largo del año.
Las soluciones de pesado y envasado trabajan con márgenes de entre 0 y 3 gramos de sobrepeso, dependiendo de la tipología del producto. Esto permite garantizar que cada tarrina contenga exactamente el peso objetivo, optimizando el rendimiento sin comprometer la calidad.
El diseño también responde a la realidad de las salas de procesado, espacios reducidos y climatizados entre 5 y 8 °C para garantizar la seguridad alimentaria. En este contexto, el tamaño es un factor clave.
La pesadora NEWTEC 2008 PCM ocupa aproximadamente un metro cuadrado, una dimensión que facilita su integración en líneas donde conviven zonas de pelado, corte y envasado sin comprometer la operatividad.
Optimización de costes y rendimiento
En un entorno donde los márgenes son ajustados y la materia prima se encarece, la automatización se convierte en una decisión estratégica. No se trata únicamente de producir más, sino de producir mejor: con mayor control, menos desperdicio y máxima estabilidad en el proceso.
“El ahorro derivado de la reducción del sobrepeso y la mano de obra, junto con la mejora del rendimiento productivo, puede suponer un impacto muy relevante en los resultados anuales de la empresa. Ahí es donde Bialca busca aportar valor con este tipo de soluciones”, concluye el responsable comercial.




