En la reunión participaron el presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti Bermejo, y su director general, Sergio de Andrés Osorio, además de la directora adjunta de ENESA, Carmen Sánchez Morillo-Velarde. Uno de los principales objetivos fue revisar la evolución de los seguros agrarios y las consecuencias económicas de los siniestros registrados durante el ejercicio.
1,28 millones de hectáreas afectadas
Los datos provisionales correspondientes al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 26 de agosto reflejan la magnitud de los daños. Hasta esa fecha, la superficie asegurada afectada asciende a 1,28 millones de hectáreas, mientras que la previsión de indemnizaciones se sitúa en 441 millones de euros.
Estas cifras ponen de manifiesto el impacto que las condiciones meteorológicas adversas están teniendo sobre el sector agrario. El seguro agrario se consolida así como una herramienta fundamental para ayudar a los productores a afrontar las pérdidas ocasionadas por fenómenos que pueden comprometer buena parte de una campaña.
Agosto registra una siniestralidad histórica
Dentro del balance destaca especialmente la situación registrada durante el mes de agosto. La intensidad de las tormentas ha generado hasta el momento una estimación de 50 millones de euros en indemnizaciones, convirtiendo este periodo en uno de los principales focos de siniestralidad del año.
Las declaraciones de siniestro recibidas hasta el momento corresponden a cerca de 54.600 hectáreas de cultivos afectados. No obstante, las estimaciones apuntan a que la superficie dañada podría alcanzar las 60.000 hectáreas una vez se complete la comunicación y valoración de los daños.
De confirmarse estas previsiones, agosto de 2026 se situaría como el mes de agosto con mayor siniestralidad de toda la serie histórica debido a este tipo de fenómenos meteorológicos.
El encuentro entre el Ministerio, Agroseguro y ENESA permite así evaluar la dimensión de los daños y la respuesta que ofrece el sistema de seguros agrarios ante un escenario marcado por una creciente incidencia de episodios climáticos adversos.


