Precocidad y rusticidad como puntos fuertes
La mejora genética en fresa sigue avanzando para adaptarse a un contexto cada vez más exigente: menos materias activas disponibles, condiciones climáticas cambiantes y una demanda creciente de variedades precoces, resistentes y con buen comportamiento agronómico. En este escenario, El Pinar ha dado un paso al frente con la presentación de BG61, una nueva variedad de fresa que, en palabras de Jorge Muñoz, responsable comercial de la compañía, “ha sorprendido muy positivamente al sector”.
BG61 se ha introducido en la provincia de Huelva en dos formatos, planta de raíz desnuda y maceta, y la compañía está apostando por impulsar este último formato para facilitar aún más su implantación. Es de fácil manejo, con una arquitectura vertical que favorece la recolección, floraciones abundantes desde el inicio del ciclo, a lo que se une una producción constante y una notable resistencia frente a enfermedades, especialmente las del suelo, una característica cada vez más valorada ante las limitaciones actuales de fitosanitarios.
Mercados
BG61 ofrece una fruta cónica, alargada, de color rojo claro que no oscurece, lo que la convierte en una opción muy interesante para mercados exigentes como el británico, donde este aspecto visual es clave. “Es una variedad muy enfocada a la exportación. El feedback que estamos recibiendo es muy positivo: los clientes valoran que la fruta llegue con buena apariencia y que cumpla las expectativas”, afirma Muñoz.
BG61 tiene fácil manejo, una producción constante y una notable resistencia frente a enfermedades
Además de su atractivo externo, mantiene estables los niveles de azúcar (ºBrix) durante todo el ciclo, otro factor diferenciador en un contexto donde el consumidor final valora cada vez más el sabor.
Innovación en todos los niveles
BG61 es fruto del trabajo de mejora genética que El Pinar lleva años desarrollando junto con Plant Sciences Genetics, con ensayos en diferentes regiones del arco mediterráneo. “La innovación varietal tiene que ir en la dirección de cubrir distintas necesidades: rusticidad, precocidad, mantenimiento de la producción y adaptación a los mercados”, señala Muñoz.
A diferencia de otros obtentores, El Pinar cuenta también con una importante actividad como productor de fruta de verano en Segovia, lo que les proporciona una visión global del negocio. “El 50% de nuestro negocio es comercializar fresa de verano”, explica Jorge Muñoz, lo que les permite conocer de primera mano lo que necesita el agricultor y adaptarse mejor a sus demandas.



