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Frutas

La campaña de fruta de verano alicantina registra mejores precios para el agricultor

La temporada se ha caracterizado por los descensos generalizados de producción.

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La fruta de verano alicantina cierra su campaña con un descenso generalizado de producción, de entre un 20% y un 30%, pero con mayor calidad y mejor precio para el agricultor. La cereza de Villena y las brevas mantienen el volumen de cosecha, pero han descendido los kilos de albaricoque, sandía, nísperos y cerezas de las Montañas de Alicante.

Con la llegada del mes de julio es momento de hacer las primeras valoraciones sobre la campaña de la fruta de verano de este año. Desde Jóvenes Agricultores Asaja Alicante estiman como positivo el dato de la rentabilidad que el agricultor está te­niendo ya que, en líneas generales, los precios percibidos han sido medios o elevados, superiores a campañas anteriores, debido principalmente a dos factores. Por un lado, a un descenso generalizado de producción, con lo que la fruta ha salido más rápido y en mayor cantidad debido a la menor oferta; y, por otro, porque la alta cotización del limón parece haber desencadenado una tendencia al alza en cuanto a los precios en origen. Y es que, este es el primer año desde hace varias temporadas que en estas fechas desde esta organización agraria anuncian que los precios son superiores a los costes de producción y el agricultor está obteniendo una rentabilidad aceptable. Además, la apuesta por productos y variedades diferenciadas ha aportado un plus de calidad a la fruta alicantina y, también, ha influido en que los productos tengan mejor salida económica en origen.

Descensos de producción
Aun así, cabe destacar como nota negativa un descenso generalizado en la producción de prácticamente todos los cultivos de la temporada de verano en Alicante. El escaso frío del invierno, que ha provocado que los árboles no hayan podido descansar, y la falta de lluvias y recursos hídricos, son los principales factores. Es ahora cuando al agricultor tiene que valorar si los precios elevados de venta compensan con el descenso de producción.

Por cultivos, ha continuado con una producción estable la campaña de la cereza de Villena que, a falta de dos semanas para finalizar, los agricultores de la zona califican como satisfactoria porque, a pesar de que las variedades tempranas tuvieron merma de producción, las medias y tardías obtuvieron un número elevado de kilos y un precio de alrededor de tres euros el kilo en origen. No ha corrido la misma suerte la cereza de las montañas que, aunque ha tenido una calidad excepcional, ha visto reducida su producción drásticamente a la mitad. Los agricultores han podido pasar la temporada por alto gracias a la piadosa respuesta del seguro de rendimientos y a los buenos precios que ha tenido el poco fruto recolectado, que rondaba los tres euros.

En cuanto a los datos del níspero, cabe destacar que la precocidad de este año benefició en un principio a los precios en campo, pero la merma de producción provocó menor calibre y que se recolectarán alrededor de 12.000 kilos, cuando en circunstancias normales se recogen alrededor de 16.000 kilos. Por tanto, aunque este año la calidad organoléptica haya sido sobresaliente, el acusado descenso de producción ha provocado una menor rentabilidad para el agricultor.

La sandía ha tenido uno de los niveles de producción más bajos de los últimos años en la provincia. Los bajos precios que sufrió esta fruta de verano las anteriores campañas ha desencadenado que muchos productores suplantaran este cultivo por otros. Aunque la temporada ha arrancado con buen precio, habrá que esperar para valorar si compensa con el acusado descenso de kilos.

El albaricoque de Pinoso y Monóvar, principales zonas productoras, ha tenido una venta aceptable con unos precios que oscilaban entre los 0,70-0,95 euros el kilo en campo. Esto se ha debido al descenso de producción de esta fruta, que ha tenido una merma del 30% con respecto al año anterior, debido al cálido invierno y al pedrisco que destruyó gran parte de la cosecha de albaricoques de Murcia.

Referente a las brevas de Elche y Albatera, cuya campaña está finalizando, ha habido una producción de más de un millón de kilos, con lo que se clasifica dentro de una cosecha normal, ligeramente superior a 2015. En cuanto a la rentabilidad del agricultor, se espera que se sigan pagando unos precios aceptables en campo y las expectativas son optimistas.

“Es importante destacar que el objetivo por el que estamos luchando es aumentar la producción y la superficie agraria útil y mantener los precios porque si aumenta la producción y bajan los precios estamos igual”, explica el presidente de Asaja, Eladio Aniorte.

Desde la organización agraria advierten que, si continúa la tendencia de sequía y la inestabilidad en el trasvase Tajo-Segura, aunque se mantenga la superficie las cifras de producción de los cultivos de Alicante seguirán bajando. “En cuanto a las últimas declaraciones realizadas por eurodiputados socialistas de Castilla-La Mancha, que abogan porque nuestra provincia adecúe sus cultivos y turismo a los recursos hídricos disponibles, he de decirles que eso sería la muerte para nuestra agricultura y destruiría el paisaje y los ecosistemas de nuestros regadíos, aparte de causar un daño irreparable en el sector económico, industrial y turístico. Además, deben entender que la riqueza agrícola que aquí producimos no sólo nos beneficia a los alicantinos, sino al conjunto de España”, declara Aniorte.

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