La biodiversidad en la agricultura es, por naturaleza, local y depende de la geografía, el clima y las prácticas de producción. Sin embargo, también guarda una relación muy estrecha con las dinámicas ambientales y de mercado del resto del mundo. Por eso, para convertir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en soluciones prácticas y escalables, se necesita una acción coordinada entre las distintas regiones y partes interesadas.
“La biodiversidad en la agricultura es tanto un contexto como un recurso. No podemos protegerla y mejorarla a través de un enfoque único”, asegura René Capote, experto técnico superior de Agraya, y añade: “Requiere una colaboración que refleje las realidades de cada finca y que también respalde marcos fiables para lograr un progreso a gran escala”.
En los últimos cuatro años, Agraya ha colaborado con cerca de 100 organizaciones de sistemas de producción de distintos lugares de África, Europa y América. El objetivo era desarrollar un enfoque en la biodiversidad y en las prácticas de producción ambientalmente sostenibles que sea escalable y resulte rentable para los productores de las cadenas de valor.
Quedan menos de cinco años para la fecha límite fijada para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, por lo que las alianzas globales son ahora más importantes que nunca. El trabajo de Agraya va en línea con el ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos. Ante las crecientes presiones climáticas, ambientales y geopolíticas, cerca de 100 organizaciones apoyan a Agraya como plataforma neutral para desarrollar normas que impulsen una agricultura resiliente y respetuosa con la biodiversidad en todo el mundo.
De la realidad de las fincas a los marcos globales
Puesto que las características de la biodiversidad pueden ser distintas según la finca, las soluciones de certificación GLOBALG.A.P. están diseñadas para evitar unos requisitos rígidos. En su lugar, establecen principios con base científica que promueven la flexibilidad, la mejora continua y la implementación práctica. Este enfoque permite a los productores adoptar y demostrar prácticas de sostenibilidad sin complicaciones innecesarias, y al mismo tiempo favorece la viabilidad de las fincas a largo plazo.
Adopción por parte de las fincas de medidas escalables para impulsar la biodiversidad
Para apoyar este enfoque, Agraya está finalizando la Solución de Sostenibilidad Ambiental (ESS), que prevé lanzar al mercado en 2027. La norma ESS está diseñada para ayudar a demostrar los logros en sostenibilidad ambiental de cada finca, y se adapta a las diferentes regiones, cultivos y sistemas de producción.
La norma ESS integra en un solo sistema el contenido de soluciones GLOBALG.A.P. existentes, como los add-ons Programa Sostenible de Riego y Uso de Aguas Subterráneas (add-on SPRING) y BioDiversidad. Aborda asuntos clave como la biodiversidad, la huella ambiental, el agua y la agricultura regenerativa, a través de indicadores que miden una gran variedad de factores, desde la salud del suelo hasta las emisiones de gases de efecto invernadero.
Actualmente, participan en el add-on SPRING casi 18 000 productores y en el add-on BioDiversidad otros 1000. Además, Agraya calcula que en los próximos años podrían pasarse a la norma ESS unos 20 000 productores. Se espera que esta transición conduzca a una mayor adopción de prácticas relacionadas con la biodiversidad en todo el sector agrícola.
La norma ESS se está desarrollando en estrecha colaboración con el grupo de trabajo de Agraya constituido por múltiples partes interesadas, que reúne la experiencia de productores, comerciantes, proveedores de servicios de asesoramiento y de otro tipo, minoristas, la sociedad civil e iniciativas de sostenibilidad de todo el mundo. Para más información sobre el grupo de trabajo y sus colaboradores, haga clic aquí.
“La biodiversidad abarca a las personas, los cultivos y los numerosos seres vivos que sustentan los sistemas agrícolas, desde los polinizadores hasta los organismos del suelo. Es, por naturaleza, local, pero está conectada globalmente”, concluye René Capote. “La biodiversidad solo puede prosperar a largo plazo si hay sinergias sólidas y positivas, así como alianzas globales. La colaboración más allá de las fronteras y los sectores nos permite implementar sistemas de sostenibilidad significativos a nivel global pero que mantengan su enfoque local”.



