Los invernaderos solares de Almerรญa no se enfrentan a una crisis coyuntural ni a una debilidad estructural del sector, sino a un entorno global cada vez mรกs competitivo, fuertemente condicionado por la actual situaciรณn geopolรญtica y por mercados crecientemente volรกtiles y exigentes.
Si algo ha caracterizado histรณricamente al modelo agrรญcola almeriense es su capacidad de adaptaciรณn. Durante mรกs de medio siglo, el sector ha demostrado โy continรบa haciรฉndoloโ una notable habilidad de aprendizaje colectivo, transformando la adversidad en ventajas competitivas e, incluso, la escasez en un sรญmbolo de eficiencia.
En paralelo, los consumidores europeos incrementan sus exigencias, si bien su comportamiento en el punto de venta confirma que el precio sigue siendo un factor decisivo en la compra. Esta tendencia se acentรบa en contextos de incertidumbre, inflaciรณn o desaceleraciรณn econรณmica, como el actual, donde el consumo adopta un carรกcter mรกs defensivo. De este escenario se desprende una conclusiรณn clara: es imprescindible acelerar nuestra capacidad de diferenciaciรณn para ser la opciรณn elegida por el consumidor.
El sector afronta, ademรกs, un incremento sostenido de los costes estructurales, con una limitada capacidad para trasladarlos al precio final. En consecuencia, la rentabilidad dependerรก de la reducciรณn de incertidumbres y costes, del aumento de la productividad y del refuerzo de los atributos diferenciales de la oferta.
En tรฉrminos generales, la horticultura intensiva ha avanzado significativamente en eficiencia y planificaciรณn, lo que le permite afrontar las crisis actuales con mayor solidez que hace una dรฉcada. El sector estรก preparado para poner en valor aspectos clave como la calidad โde forma verificable y medibleโ, el estricto cumplimiento normativo, la estabilidad en el suministro โvinculada a la soberanรญa alimentariaโ y la sostenibilidad. En definitiva, todos aquellos elementos que demanda el contexto actual.
ESTRATEGIAS DE DESARROLLO
En este escenario, el objetivo pasa por consolidar la capacidad de producir mรกs con menos recursos, mejorar los procesos y, sobre todo, demostrarlo con datos. El sector agroalimentario no es ajeno a las dinรกmicas globales, como evidenciรณ la pandemia, cuando incluso รกmbitos estratรฉgicos como el sanitario dependieron de productos bรกsicos como las mascarillas.
Por ello, resulta fundamental seguir avanzando en eficiencia, al tiempo que se refuerza la cohesiรณn sectorial. Un sector
unido no solo es mรกs competitivo, sino que garantiza su capacidad de respuesta en cualquier circunstancia, tal y como ya demostrรณ durante la pandemia y en otras situaciones de crisis.
En este contexto, las Administraciones pรบblicas y la Uniรณn Europea deben reconocer el carรกcter estratรฉgico del sector primario en todo momento, pero especialmente en periodos de dificultad. En consecuencia, resulta prioritario intensificar el apoyo a agricultores y empresas agroalimentarias como pilar esencial del sistema econรณmico y alimentario.



