Esto significa que solo el 4,3% de las oportunidades de venta se pierde porque el producto que busca el consumidor no está disponible en el momento de realizar su compra. Aunque el porcentaje es reducido, las roturas de stock pueden tener un efecto directo sobre la decisión final del comprador.
Cuando un artículo no está en el lineal, la reacción del consumidor puede variar considerablemente. Según AECOC Shopperview, en tres de cada diez compras se echa en falta algún producto. Ante esta situación, el 48% opta por adquirir el mismo artículo de otra marca, mientras que un 26% prefiere aplazar la compra hasta su próxima visita.
El 16% de los compradores termina eligiendo un producto diferente al que tenía previsto adquirir y un 11% decide buscarlo en otro establecimiento. Estos datos muestran la importancia de mantener una oferta estable y disponible para evitar que una rotura de stock derive en una pérdida de ventas o de fidelidad.
Disponibilidad de productos por categorías
La evolución de la disponibilidad no es homogénea entre las distintas categorías de gran consumo. Algunas familias de productos presentan niveles especialmente elevados, mientras que otras siguen concentrando un mayor número de incidencias de falta de stock.
Durante el primer semestre del año, los tratamientos capilares, como champús y acondicionadores, las verduras y hortalizas congeladas y los yogures fueron las categorías con mejor disponibilidad. En el lado contrario se situaron la cerveza, la leche y las bebidas refrescantes, todas ellas por debajo de la media.
Por secciones, los datos correspondientes a junio muestran también diferencias relevantes. Droguería y perfumería alcanzó una disponibilidad del 98,2%, seguida de productos frescos y congelados, con un 97,9%, y alimentación envasada, con un 97%.
Bebidas continúa siendo la sección con menor disponibilidad, con un 92,8%. No obstante, registra una ligera mejora frente al mismo periodo del año anterior, al avanzar 0,1 puntos porcentuales.
Las promociones condicionan el stock
La actividad promocional se ha convertido en uno de los factores que más pueden tensionar la disponibilidad de determinados productos. El aumento puntual de la demanda obliga a las empresas a anticipar con precisión las necesidades de aprovisionamiento para evitar que las campañas comerciales terminen provocando roturas de stock.
Según el informe, el 31% de las ventas perdidas por falta de producto estuvo relacionado con promociones. El porcentaje coincide con el registrado en el mismo periodo del año anterior y pone de relieve la necesidad de ajustar la planificación de la demanda y el suministro durante estos periodos.
Una correcta previsión resulta especialmente importante cuando las promociones generan incrementos significativos de las ventas. Garantizar el abastecimiento permite aprovechar todo el potencial de estas campañas y reducir el impacto económico asociado a la falta de producto en el lineal.
España lidera la recuperación del fuera de stock
Además de medir la disponibilidad, el análisis del Barómetro OSA estudia cuánto tiempo tarda el mercado en recuperar el stock una vez que se produce una rotura. En junio de 2026, España registró un plazo medio de recuperación de 2,8 días, una cifra que refleja la capacidad de respuesta de su cadena de suministro.
La evolución internacional también resulta positiva. A diferencia de 2025, ningún país presenta actualmente una duración media de los episodios de fuera de stock superior a cuatro días. El dato apunta a una mayor homogeneidad y a una mejora general en la gestión de la disponibilidad.
España se sitúa, además, como el mercado con mayor rapidez de reposición entre los analizados por NIQ. Estados Unidos, Francia y Reino Unido presentan plazos medios próximos a cuatro días, frente a los 2,8 días registrados en el mercado español.
El Barómetro OSA analiza la disponibilidad
Estos resultados forman parte del trabajo que AECOC desarrolla desde 2019 a través del Barómetro OSA, un observatorio especializado en medir la disponibilidad de productos en los lineales de gran consumo y cuantificar el impacto económico de las roturas de stock.
El estudio se construye a partir de información diaria de ventas de 30 categorías de productos. En conjunto, estas categorías reúnen más de 41.000 referencias comercializadas en 1.800 establecimientos pertenecientes a ocho distribuidores.
La evolución de estos indicadores permite al sector identificar dónde se concentran las principales dificultades de disponibilidad y mejorar la planificación del suministro. Con una disponibilidad media del 95,7% y un tiempo de reposición de 2,8 días, la distribución española mantiene una posición destacada en la gestión del stock y la respuesta a la demanda.


