Los invernaderos de Almerรญa llevan mรกs de medio siglo alimentando al continente europeo con frutas y hortalizas muy valoradas en los mercados por su calidad, aunque esta posiciรณn se ha visto cuestionar en los รบltimos aรฑos por las denuncias de las organizaciones agrarias sobre las condiciones laborales de los trabajadores que posibilitan la viabilidad de los cultivos, una reclamaciรณn que ha tenido eco en medios internacionales y que, en paรญses como Francia, ha implicado mostrar al sector hortofrutรญcola almeriense como foco de โproblemas humanitariosโ. โPresos en los invernaderosโ, llegรณ a titular un reportaje de la cadena mรกs vista de este paรญs, TF1.
Ahora, este debate sobre las condiciones laborales que algunos empresarios proporcionan a sus empleados, que parecรญa oculto entre otros problemas estructurales que atraviesa el sector, vuelve a primera plana por la detenciรณn de dos responsables de explotaciones agrรญcolas de El Ejido, a quienes la Policรญa Nacional acusa de presuntos delitos contra los derechos de los trabajadores y favorecer la inmigraciรณn ilegal, en un operativo coordinado entre la Brigada Local de Extranjerรญa y Fronteras de la Comisarรญa de El Ejido y la Inspecciรณn de Trabajo de Almerรญa.
Estos dispositivos impulsados por el Ministerio de Trabajo y Economรญa Social buscan evitar la contrataciรณn irregular, detectar situaciones de explotaciรณn laboral y supervisar las condiciones de trabajo para los empleados del sector hortofrutรญcola, con el objetivo de garantizar su protecciรณn frente a las condiciones abusivas.
Una situaciรณn que no es una sorpresa para las asociaciones de Derechos Humanos, que han denunciado la situaciรณn irregular a la que parte del empresariado del sector somete a los trabajadores, buena parte de ellos inmigrantes que viven en asentamientos como el de Atochares, en Nรญjar, donde carecen de servicios bรกsicos como luz o agua, y que ha llevado a las autoridades a reforzar los dispositivos para asegurar que se cumple la ley.


