Con su piel rosa de escamas verdes y su pulpa moteada de semillas negras, la pitaya parece sacada de otro planeta, y por eso muchos la conocen por su nombre más espectacular: fruta del dragón. Es una de las frutas exóticas que más rápido ha crecido en búsquedas en España, empujada por las redes sociales y por su aspecto fotogénico.
Detrás del marketing hay una fruta tropical de muy pocas calorías, rica en antioxidantes y cada vez más presente en Mercadona, Lidl y Carrefour. Te contamos qué es exactamente, sus propiedades reales, cómo se come y dónde encontrarla.
¿Qué es la pitaya o fruta del dragón?
La pitaya es el fruto de varias especies de cactus del género Hylocereus y Selenicereus, originarias de América Central y México, aunque hoy se cultiva en buena parte del sudeste asiático. De ahí su doble nombre: «pitaya» (o pitahaya) en su origen americano y «fruta del dragón» (dragon fruit) por su comercialización asiática.
Hay tres tipos principales: la de piel rosa y pulpa blanca (la más común), la de piel rosa y pulpa roja o magenta (más dulce y vistosa) y la de piel amarilla y pulpa blanca (la más dulce de todas).
Propiedades nutricionales de la pitaya
Valores aproximados por cada 100 g de pulpa:
| Nutriente | Por 100 g |
| Calorías | 50 kcal |
| Vitamina C | 9 mg |
| Hierro | 0,7 mg |
| Magnesio | 40 mg |
| Fibra | 3 g |
| Agua | 87 g |
La pitaya destaca por ser muy ligera (unas 50 kcal por 100 g) y por su contenido en antioxidantes: betalaínas en la variedad de pulpa roja y flavonoides en todas. Sus diminutas semillas negras aportan ácidos grasos saludables y contribuyen, junto a la fibra, a su efecto digestivo.
Beneficios de la fruta del dragón
Antioxidantes y defensas
Las betalaínas y la vitamina C ayudan a combatir el daño de los radicales libres y a apoyar el sistema inmune.
Digestión y salud intestinal
Su fibra y sus semillas favorecen el tránsito intestinal, y se le atribuyen propiedades prebióticas que alimentan la flora intestinal.
Control de peso
Con muy pocas calorías y mucha agua y fibra, sacia sin apenas aporte calórico, lo que la hace ideal en dietas de control de peso.
Hidratación
Casi un 90% de su composición es agua, perfecta para los meses de calor.
¿Cómo comer la pitaya? Paso a paso
- Córtala por la mitad en sentido longitudinal.
- Saca la pulpa con una cuchara, como si fuera un aguacate o un kiwi, o pélala retirando la piel rosa (no se come).
- Córtala en dados o bolas. Las semillas negras se comen, igual que las del kiwi.
Se toma fresca y bien fría, en macedonias, batidos, bowls de desayuno o smoothies. Su sabor es suave, entre el kiwi y la pera, así que combina con casi todo. La variedad de pulpa roja tiñe espectacularmente los batidos.
¿Dónde comprar pitaya en España?
Hoy se encuentra durante casi todo el año porque se importa principalmente de Asia y América. Mercadona la tiene de forma habitual en su sección de fruta, y Lidl, Carrefour y Alcampo la incorporan por temporadas, además de las fruterías y tiendas latinas y asiáticas. Es una fruta de precio relativamente alto por ser importada. Para elegir una buena, busca una piel de color vivo y uniforme que ceda ligeramente al presionar, igual que un aguacate maduro.
Preguntas frecuentes sobre la pitaya
¿Pitaya y fruta del dragón son lo mismo?
Sí. «Pitaya» (o pitahaya) y «fruta del dragón» (dragon fruit) son nombres distintos para la misma fruta. El primero procede de América y el segundo de su comercialización en Asia.
¿Engorda la pitaya?
No. Con unas 50 kcal por 100 g, mucha agua y fibra, es una de las frutas menos calóricas y una buena aliada en dietas de adelgazamiento.
¿Se comen las semillas de la pitaya?
Sí, las pequeñas semillas negras son comestibles y aportan fibra y grasas saludables, igual que ocurre con el kiwi.
¿A qué sabe la fruta del dragón?
Su sabor es suave y refrescante, a medio camino entre el kiwi y la pera. La variedad de pulpa roja y la de piel amarilla son notablemente más dulces que la de pulpa blanca.



