Las demandas de calidad, las puntas de producción y la adaptación al mercado son elementos importantes. ¿Es también clave la planificación del cultivo?
El trabajo de planificación es un elemento fundamental de nuestra estrategia. Y es cierto que debe hacerse de manera minuciosa, constante y muy reflexiva, teniendo en cuenta todos los factores que están a nuestro alcance. Sin embargo, hay aspectos que no son fáciles de programar, como el clima, la producción de otros países o los factores que inciden sobre la demanda. En Vegacañada, la planificación comienza meses antes de la siembra y afecta a todos los agricultores, interviniendo nuestros departamentos técnico y comercial.
Para hacer frente a la competencia, tanto del Norte como del Sur, ¿cuáles cree que deben ser las estrategias a seguir?
Creo que desde la producción se está haciendo un gran esfuerzo para conseguir productos de calidad, que van en consonancia con lo que necesitan los mercados y que presentan un alto nivel de excelencia en sí, como productos, y también, en todos sus procesos. Fruto de ese esfuerzo, se están alcanzando cotas importantes de implantación y creo que el camino es el correcto: hay que profundizar en la excelencia de los procesos, en la búsqueda del sabor y en los métodos y fórmulas para hacer más atractivo el producto, porque el estándar de calidad que se está logrando es muy alto, y no sólo no tienen nada que envidiar a los del Norte de Europa, sino que los supera. En el uso de fitosanitarios, también contamos con una gran ventaja, pues Almería no se limita a cumplir escrupulosamente las normativas y certificaciones, tanto de la Unión Europea como de los propios clientes, sino que muchas empresas, como es el caso de Vegacañada, nos sometemos a certificaciones propias que garantizan un control muy superior al que se está obligado. En este sentido, creo que la seguridad de nuestras producciones está completamente probada y demostrada y eso es muy importante para el consumidor.
¿Cree que el Gobierno debería llevar a cabo políticas que protejan más al sector?
Realmente estamos hablando de un asunto muy complicado en el que las posiciones rígidas no suelen llevar a nada bueno. Como productores nos gustaría que nuestra actividad estuviera más protegida y menos expuesta a las prácticas más o menos agresivas que se llevan a cabo desde otras zonas productoras. Sin embargo, tampoco pensamos que ésa sea la única solución. Indudablemente, las instituciones y gobiernos sí deben, como mínimo, mantener las mismas exigencias legales, de calidad y de seguridad a todos los países y zonas productivas, puesto que Almería ha demostrado su capacidad para establecer criterios de control muy exhaustivos a ese respecto y no a todos los países se les está exigiendo lo mismo. Pero también está nuestra labor: los productores y comercializadores en origen debemos extremar los mecanismos para conseguir esa calidad, seguridad y excelencia que, sin duda, nos hará ser reconocidos en los mercados y otorgará un valor diferencial. Creo que la solución está en una combinación de ambas actuaciones.


