Desde la organización señalan que, aunque las precipitaciones fueron inicialmente bien recibidas, su continuidad e intensidad están derivando en importantes pérdidas de cultivo.
El actual ciclo de borrascas no está permitiendo el drenaje de los suelos, generando una situación crítica para muchas explotaciones. En algunas zonas, los terrenos ya se encuentran directamente inundados, lo que provocará la muerte de los cultivos por asfixia radicular o la aparición de enfermedades fúngicas.
Cereales, hortícolas y patata, entre los cultivos más afectados
A falta de una evaluación detallada de los daños, AGAMA pone el foco en la afectación a cereales, leguminosas y cultivos hortícolas, muchos de los cuales podrían perderse total o parcialmente.
Las causas principales de los daños son:
- Asfixia directa de las plantas
- Proliferación de enfermedades tras las lluvias
- Pérdida de calidad y depreciación comercial
- Imposibilidad de recolección por el temporal
En cultivos como la patata, algunos agricultores ya han asumido el coste de la semilla, que no ha podido sembrarse y que se perderá al tratarse de un material perecedero.
Daños en invernaderos y cultivos bajo plástico
El temporal también está dejando importantes daños en infraestructuras agrícolas, especialmente en zonas de producción bajo plástico como Los Palacios y Villafranca, Lebrija, Sanlúcar o Chipiona.
La intensidad del viento, con episodios de tornados en algunas áreas, ha afectado a cubiertas plásticas y estructuras de invernaderos, agravando aún más la situación de los productores.
Riesgo para cultivos permanentes y campañas en curso
AGAMA advierte de que los cultivos permanentes también sufrirán las consecuencias de la anegación de los terrenos, lo que puede provocar la muerte de árboles y la aparición de enfermedades que afecten tanto a la producción pendiente como al cuajado de la próxima campaña.
En este contexto, la organización teme que esta situación suponga la puntilla para el ya mermado cultivo del almendro, así como un grave perjuicio para el final de la campaña de aceituna de almazara y la actual recolección de cítricos.
Un nuevo golpe a un sector ya muy tensionado
Desde AGAMA recuerdan que este episodio climático supone un nuevo varapalo para el sector productor, que ya afronta:
- El fuerte aumento de los costes de los insumos
- Recortes en las ayudas de la PAC
- Excesiva burocracia
- Políticas consideradas contrarias al sector agrario
Esta situación será denunciada el próximo 11 de febrero en Madrid, junto a la organización estatal Unión de Uniones.
AGAMA pide agilidad en la activación de ayudas
La organización asegura estar en contacto con las distintas Administraciones para facilitar datos sobre los daños y reclama rapidez en la activación de mecanismos de ayuda, con el objetivo de reducir la incertidumbre de las miles de explotaciones afectadas.
Asimismo, apela a la sensibilidad mostrada en años anteriores por la Consejería de Agricultura, recordando las ayudas activadas en 2025 tras episodios de DANA y borrascas.
Documentación de daños y papel del seguro agrario
AGAMA recuerda a los agricultores la importancia de documentar los daños con fotografías georreferenciadas, de cara a posibles reclamaciones y solicitudes de ayudas.
También subraya la necesidad de avanzar hacia un seguro agrario concebido como un verdadero seguro de renta, así como la correcta regularización y registro de las explotaciones, para poder acceder a los mecanismos de apoyo que se habiliten.

