El estudio refleja que siete de cada diez españoles mantienen un interés medio o alto por probar nuevos productos alimentarios, aunque el consumidor es ahora más selectivo que en años anteriores.
Según el informe, las propuestas innovadoras tienen más posibilidades de éxito cuando ofrecen un valor diferencial fácilmente identificable y mejoran aspectos como el bienestar, la calidad nutricional o la conveniencia. Los platos preparados aparecen como una de las categorías con mayor potencial para incorporar este tipo de innovaciones.
Los alimentos funcionales se consolidan en la cesta de la compra
El Barómetro confirma que los alimentos funcionales forman ya parte de la alimentación cotidiana de la mayoría de los hogares españoles.
El 95% de los encuestados consume este tipo de productos al menos una o dos veces por semana, siendo los yogures, la leche y el pan las opciones más habituales. Además, un 43% asegura haber incrementado su consumo durante el último año, motivado principalmente por el deseo de seguir una alimentación más saludable, cuidar la salud, controlar el peso y mejorar el bienestar general.
En cuanto a la información presente en los envases, los mensajes que generan mayor confianza son aquellos relacionados con productos bajos en azúcares, bajos en grasa, ricos en proteínas, con fibra, sin colesterol o bajos en calorías, ya que los consumidores asocian estos beneficios a mejoras concretas en su dieta.
Las proteínas alternativas ganan espacio sin desplazar a la carne
La diversificación de las fuentes de proteína avanza de forma progresiva entre los consumidores españoles, aunque la proteína de origen animal sigue ocupando un papel predominante.
Casi ocho de cada diez personas mantienen la carne como principal fuente proteica, pero cerca del 40% afirma haber incorporado otras alternativas en los últimos años. Entre las opciones más utilizadas destacan los huevos, las legumbres, los vegetales, los yogures, los frutos secos y los quesos, reflejando una tendencia hacia dietas más variadas.
La industria alimentaria encuentra nuevas oportunidades de crecimiento
Los resultados del estudio apuntan a un mercado cada vez más receptivo a productos innovadores que respondan a las nuevas demandas del consumidor.
Para AINIA, el reto para la industria pasa por desarrollar alimentos que combinen calidad nutricional, buen sabor, precio competitivo y facilidad de consumo. A ello se suma la necesidad de comunicar de forma sencilla y transparente los beneficios de cada producto, un aspecto que influye de manera decisiva en la aceptación de las innovaciones alimentarias.


