En total, los científicos analizaron 79.035 muestras de 647 tipos de alimentos en 29 países en busca de residuos de 900 pesticidas. Pese al positivo dato, el jefe de la Unidad de Plaguicidas de la EFSA, José Tarazona, opta por la prudencia: “las tasas de adherencia de residuos son altas por tercer año consecutivo”. Tarazona reconoce además la importante contribución realizada por las autoridades alimentarias de los Estados miembro en su labor de recopilación y análisis de miles de muestras todos los años.
Por tipos de alimentos, los orgánicos mostraron una tasa de excedencia en LMR (límite máximo de residuos) menor que en el caso de los no ecológicos (0,5% frente a 2,6%, respectivamente). A su vez, la tasa de incumplimiento de los alimentos que se importan en la Unión Europea, Noruega y Islandia es cuatro veces mayor que la de los procedentes de esos países (3,7% por 0,9%).
Espinacas, la hortaliza con más problema de residuos
Las espinacas (con un 6,5% de excedencia en LMR), las habas (4,1%), las naranjas (2,5%), los pepinos (2,1%) y el arroz (2%) se convierten, según dicho informe, en los productos que más positivos por residuos reciben. En el lado opuesto se encuentran la harina de trigo (0,3%) y las patatas (0,6%), los dos productos en los que más se respetan los LMR.
Estos datos llevan a la EFSA a concluir que no existen riesgos a largo plazo para los consumidores europeos.



