Una adaptaciรณn constante
Josรฉ Marรญa Pรฉrez, quien forma parte del equipo directivo de El Ciruelo, destaca que el inicio de campaรฑa se apoya en un invierno favorable, con una adecuada acumulaciรณn de horas de frรญo y precipitaciones suficientes. Este escenario ha permitido una floraciรณn homogรฉnea en cultivos clave como melocotรณn, nectarina o paraguayo, sentando las bases para una campaรฑa con potencial, tanto en volumen como en calidad.
Pese a este contexto favorable, desde la compaรฑรญa advierten que no debe interpretarse como un cambio estructural. El impacto del cambio climรกtico sigue siendo evidente: veranos mรกs largos y cรกlidos e inviernos con menor acumulaciรณn de frรญo afectan directamente a cultivos especialmente sensibles como el albaricoque.
โMรกs que un cambio de tendencia es una oportunidad para seguir adaptando el modelo productivoโ, subraya Pรฉrez, quien apunta a la necesidad de avanzar en la selecciรณn varietal y en la reubicaciรณn de cultivos hacia zonas mรกs adecuadas.
Lluvias y frรญo
Las precipitaciones registradas, entre 150 y 200 litros por metro cuadrado en muchas explotaciones, junto con las horas de frรญo acumuladas han favorecido un desarrollo equilibrado de los รกrboles. Esto se traduce en floraciones mรกs uniformes y un buen cuaje inicial, especialmente en variedades tempranas.
No obstante, el comportamiento de las variedades medias y tardรญas aรบn dependerรก de la evoluciรณn meteorolรณgica en las prรณximas semanas. En cultivos como ciruela, albaricoque o cereza, las lluvias durante la floraciรณn pueden comprometer la polinizaciรณn al afectar la actividad de los insectos, lo que introduce un factor de incertidumbre relevante.
Las condiciones actuales permiten prever una mejora en los estรกndares de calidad, especialmente en tรฉrminos de calibre, sabor y aspecto. Segรบn Pรฉrez, existe una relaciรณn directa entre una buena acumulaciรณn de frรญo y un desarrollo equilibrado del fruto, elementos clave para responder a las exigencias del consumidor.
Si se mantiene la estabilidad climรกtica en las fases crรญticas del cultivo, el sector espera una cosecha con parรกmetros de calidad elevados, cada vez mรกs determinantes en la decisiรณn de compra.
Nuevas tipologรญas
Uno de los fenรณmenos destacados es el creciente interรฉs por la platerina. Desde El Ciruelo aseguran estar invirtiendo en nuevas variedades que respondan a las demandas del consumidor, combinando calidad gustativa, buena coloraciรณn y un cierre รณptimo del hueso que evite problemas sanitarios y mejore la vida postcosecha.
La tendencia es clara: ganan terreno las tipologรญas que garantizan estรกndares altos y constantes, mientras que pierden relevancia aquellas que no cumplen con las expectativas de sabor, color o conservaciรณn.
El consumidor nacional
En paralelo, el sector reivindica la importancia del mercado interno. Para El Ciruelo, el consumidor espaรฑol es clave para la estabilidad del sector, no solo por volumen, sino por las ventajas logรญsticas que permiten ofrecer fruta en su punto รณptimo de consumo. La compaรฑรญa destaca, ademรกs, su papel como uno de los primeros operadores en iniciar la campaรฑa en Espaรฑa, gracias a su apuesta por zonas con microclimas precoces y una adecuada selecciรณn varietal. Este adelanto contribuye a dinamizar el consumo de fruta nacional desde las primeras semanas de la temporada.



