Su gerente, Ramón Lara, explica que hay agricultores que de media perdieron 4 o 5 mil euros por hectárea en la temporada anterior “e incluso algunos no llegaron a recoger el producto del campo”. Son los agricultores más grandes, que cuentan con programas con sus clientes, los que siguen adelante con mayor seguridad, pero, en general, “están bastante pesimistas para esta temporada”.
Además, Andalucía, que tiene agua esta campaña, va a plantar más, creando quizás un exceso de oferta que pueda arrancar la temporada con precios bajos e incluso solaparse con la campaña de La Mancha. Según Ramón, el sector en La Mancha está poco organizado, al contrario que en otras comunidades y necesita una mayor unión. Algo que aún no se ha logrado desde la Interprofesional, que “sigue parada” y que “debería ser a nivel nacional para que todo tenga sentido”, añade Lara.
Restricciones hídricas
Aunque sea un año lluvioso, en La Mancha las precipitaciones no han sido tan abundantes como en otras zonas y la protección del acuífero para agua de riego sigue siendo una realidad. Desde el sector reclaman poder acceder al agua de los embalses o contar con trasvases con más facilidad, para no tener un coste tan elevado y limitado del agua subterránea.

