Los productores hortofrutícolas afrontan una obligada reinvención con la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), que busca eliminar los envases de un solo uso y promover la reutilización. Esta normativa obliga a toda la cadena agroalimentaria a repensar sus métodos de aprovisionamiento e implica dar un paso firme hacia la economía circular, “una oportunidad histórica para acelerar la transición hacia modelos circulares”, como explica Alberto Montero, CEO de CPR System Iberia, empresa dedicada al packaging de frutas y hortalizas.
Aunque es una oportunidad para impulsar una agricultura más sostenible, el impacto para un sector hortofrutícola acostumbrado a utilizar envases desechables está siendo significativo. Desde CPR System Iberia proponen a los productores “un modelo de pooling sin inversión inicial, sin fianzas para los productores y con una única factura mensual que simplifica radicalmente la gestión administrativa”, enumera Montero. En un contexto de incremento continuo de los costes de producción, este servicio permite, además, reducir la cuantía económica de esta tarea.
Este nuevo modelo se basa en “un envase diseñado para múltiples rotaciones que genera una huella de carbono significativamente menor por unidad de producto transportado, tal y como acreditan los estudios comparativos de ciclo de vida disponibles”, destaca el directivo.
Con este sistema, las empresas pueden centrarse solo en la producción, mientras que esta compañía realiza la gestión integral del envase, realizando “las tareas de suministro, recogida, retorno, reposición, lavado y desinfección bajo estándares de seguridad alimentaria”, enumera.
Una garantía para un sector presionado por la adaptación a la nueva regulación europea, que obliga a contar con “envases diseñados para múltiples rotaciones, 100 % reciclables al final de su vida útil e informes de indicadores ambientales —CO₂ y residuos evitados—“, explica el CEO de CPR System Iberia, que permitan cuantificar su contribución a una agricultura más sostenible.
Aunque los productores no se enfrentan únicamente a los requisitos legales de la normativa, sino que las grandes cadenas de distribución priorizan cada vez más proveedores que apuesten por envases reutilizables con certificados de sostenibilidad, lo que obliga a todos los actores de la cadena agroalimentaria a adaptarse.
La distribución se ha convertido en el principal motor de cambio sostenible dentro del sector hortofrutícola. No se busca solo un producto respetuoso con el medio ambiente, sino también homogéneo. Las cajas Redea para packaging de frutas y hortalizas desarrolladas por CPR System Iberia encajan con esta demanda. “La posibilidad de que se coloquen directamente en los lineales no solo reduce costes y mermas, sino que refuerza la percepción de producto fresco, transparente y sostenible”, detalla. El consumidor también valora la apuesta por el cuidado del medioambiente de las empresas productoras, especialmente en el mercado de fresco.
El diseño, que permite su reutilización, reciclaje y la reducción de material, ha sido pensado específicamente para las necesidades de la distribución, pues “se monta y apila sin problemas, encaja con precisión con otros formatos de la gama y puede colocarse directamente en las zonas de venta del comercio minorista, reduciendo manipulaciones y mermas en toda la cadena”, según Montero.
Una vez se ha constatado la necesidad del envasado reutilizable, los objetivos de CPR System Iberia pasan ahora por la digitalización del ciclo de vida de los envases, la automatización de procesos y la integración de tecnologías para alcanzar la trazabilidad digital completa de los envases. Estos retos permitirán una evolución de los productores a un futuro más sostenible, pero, también, con mayor rentabilidad y eficiencia.




