Adaptación
El impacto del clima ya es una realidad en el campo y desde su experiencia, están viendo cómo determinadas producciones, como la patata tardía, está ganando peso en algunas zonas por su mayor estabilidad y capacidad de adaptación.
Por ello, aplican una estrategia de adaptación continua, clave para la planificación agrícola y garantizar suministro durante todo el año. Este enfoque les permite optimizar rendimientos y asegurar la continuidad del abastecimiento, un aspecto cada vez más crítico para la distribución. “La planificación agrícola se ajusta continuamente para garantizar suministro durante todo el año”, apunta Juan Manuel Coello, director de operaciones de Patatas Meléndez.
Este nuevo escenario también exige avanzar en la adaptación de variedades, la redefinición de zonas de cultivo y la mejora de las estrategias de almacenamiento, lo que refuerza la necesidad de seguir profesionalizando el sector y ordenando la oferta.
Canal industria
La patata destinada a industria se está convirtiendo en las últimas campañas como una línea estratégica para el desarrollo del sector. Su estructura de mercado, apoyada en contratos a largo plazo, aporta mayor estabilidad y visibilidad tanto para el productor como para el operador.
Y, aunque España sigue siendo un mercado principalmente orientado a producto fresco, desde la compañía creen que la transformación industrial desempeña un papel clave para equilibrar la oferta y generar nuevas oportunidades. “La patata destinada a industria tiene una estructura de mercado más estable, en gran parte gracias a contratos a largo plazo”, señalan.
Colaboración
La evolución de la distribución está siendo clave en la transformación del sector. La apuesta por el producto nacional es hoy una realidad consolidada, impulsada por un consumidor que valora cada vez más la proximidad, la frescura y la trazabilidad.
En este contexto, Meléndez aboga por programas de suministro cada vez más planificados y colaborativos, donde productores, operadores y distribución avanzan de forma coordinada para garantizar calidad, continuidad y estabilidad. Este modelo busca generar valor para todos los eslabones de la cadena y contribuye a reducir la incertidumbre. “Los consumidores valoran proximidad, frescura y trazabilidad, y la distribución responde a esa demanda”.
Históricamente, el sector ha estado condicionado por decisiones individuales de siembra que, en determinados momentos, han provocado desequilibrios entre oferta y demanda. “En Patatas Meléndez creemos que el futuro pasa por avanzar hacia una mayor planificación, apoyada en acuerdos estables con productores y en programas vinculados a la distribución”. Este enfoque es clave para construir un mercado más ordenado, eficiente y sostenible.
Reconectar con el consumidor
Uno de los principales desafíos del sector sigue siendo reactivar el consumo de patata fresca. No basta con ofrecer un buen producto, sino que es necesario comunicar mejor sus valores: versatilidad, calidad nutricional, origen y facilidad de preparación. Esto implica innovar en formatos y apostar por campañas que acerquen la patata al consumidor actual. “Debemos adaptarnos a nuevos hábitos de consumo, con productos más cómodos y fáciles de preparar”.
El sector de la patata está evolucionando hacia un modelo más profesional, coordinado y orientado a la demanda.



