En Frutas Torres hemos cerrado la última campaña con un aumento tanto en la producción como en el valor generado. El crecimiento se refleja en nuestra marca propia tanto en gran distribución como en los mercados mayoristas, en los que seguimos apostando, ya que allí nació nuestra marca y forman parte de su hábitat natural.
Es importante destacar que el valor de la marca es clave para nuestra compañía, una marca que hemos trabajado y construido a lo largo de 60 años; no es un papel ni un nombre, sino que son valores, es un sabor y es confianza.
Estamos evolucionando de Naranjas Torres a Frutas Torres, después de nuestra incorporación al grupo Iberian Premium Fruits, que nació fruto de la unión de Llusar y Torres. Luego se incorporó el especialista de clementina con hoja V-Ros. Ahora, además de cítricos, hemos incorporado una empresa de kaki (The Natural Hand) con producción en Alcàsser (Valencia) y también de uva de mesa sin pepitas (Vale da Rosa), con producciones en el sur de Portugal.
Nuestro objetivo es seguir ampliando el portfolio de marca en el segmento premium para poder lograr un crecimiento natural aportado por la propia empresa que mejore nuestra competitividad y nuestra posición en el mercado.
Preparados para el futuro
Respecto al futuro somos optimistas, porque estamos convencidos de que las personas siempre vamos a comer, de una manera o de otra. Por ello, iremos evolucionando en función de futuras necesidades del consumidor. Las empresas que sobreviven son las que se adaptan y, por ahora, nosotros lo estamos haciendo.

