Aumentar el consumo, el gran objetivo
Tras años marcados por la inflación y la incertidumbre, María del Mar del Águila considera que el mercado ecológico ha alcanzado una cierta estabilidad. Sin embargo, el crecimiento dependerá ahora de la capacidad de transmitir al consumidor el verdadero valor de estos productos.
“El mercado ecológico se ha estabilizado; ahora el crecimiento pasa por informar al consumidor de las bondades medioambientales y nutricionales que tiene este tipo de agricultura”, explica. No obstante, reconoce que esta labor es hoy más compleja que en los inicios del sector. Cuando el ecológico llegó al lineal era una novedad; ahora, impactar al consumidor con esas virtudes requiere un esfuerzo mucho mayor por parte de agricultores, industria y distribución.
Aunque el consumo ecológico ya está consolidado, sigue concentrado en un perfil concreto de comprador. “Hay que buscar nuevos canales y nuevas formas de comunicar para romper esa percepción de que el ecológico es un producto destinado solo a un nicho determinado”, sostiene la gerente.
Para ella, uno de los principales desafíos sigue siendo explicar qué diferencia realmente a un producto ecológico del convencional. “Se ha transmitido la idea de que es más sano, pero el consumidor no termina de conocer por qué puede ser más saludable, más sostenible o qué beneficios aporta realmente”, afirma. En su opinión, toda la cadena de valor debe reforzar la comunicación para poner en valor el trabajo que existe detrás de este modelo de producción.
Pese a que los costes de producción siguen siendo superiores, la gerente de Keops Agro considera que la rentabilidad del ecológico continúa siendo competitiva. La reducción de materias activas autorizadas en la agricultura convencional está acercando ambos sistemas productivos: “El agricultor ecológico trabaja con un manejo diferente y no depende de los fitosanitarios. Eso hace que, en muchos casos, el sistema sea más eficiente y competitivo”.
Innovación
Del Águila considera que toda la agricultura está evolucionando hacia un modelo basado en la salud del suelo, el microbioma y la agricultura regenerativa. “No es una nueva etapa del ecológico; es una nueva etapa de la agricultura. Todos los sistemas de cultivo tendrán que incorporar estas herramientas si quieren seguir siendo competitivos.”
En este escenario, destaca el papel de la innovación genética y la digitalización. “Necesitamos variedades más resistentes a la sequía y una mayor sensorización del campo para tomar decisiones de riego mucho más eficientes y sostenibles.”
Para impulsar el consumo, desde Keops Agro reclaman campañas que integren el ecológico en los lineales sin presentarlo como un producto exclusivo para un perfil concreto de consumidor. Además, considera imprescindible actualizar la normativa comunitaria.

