La mancha marrón del mandarino, causada por el hongo Alternaria alternata pv. citri, ha encontrado en el otoño de 2025 un escenario especialmente propicio para su desarrollo en las principales zonas citrícolas andaluzas.
La combinación de episodios de lluvia, alta humedad relativa y temperaturas suaves-cálidas ha favorecido la infección en variedades sensibles como Fortune, Nova/Clemenvilla, Tangelo Minneola y Murcott, muy presentes en la provincia de Huelva. Todos ellos son mandarinos híbridos procedentes del mandarino Dancy, especialmente vulnerables a esta enfermedad, aunque existen excepciones resistentes como Safor o Nadorcott.
Durante el mes de noviembre de 2025, las provincias citrícolas andaluzas han acumulado alrededor de 100 l/m² de precipitaciones, con temperaturas máximas medias próximas a los 19 ºC, valores que explican la activación del patógeno.
14% de árboles con síntomas
A mediados de diciembre, la provincia de Huelva presenta una incidencia estimada del 14 % de árboles con síntomas, coincidiendo con la elevada presencia de variedades sensibles y con la persistencia de condiciones ambientales favorables durante buena parte del otoño.
La llegada del invierno y el registro de temperaturas más frescas durante diciembre están contribuyendo a frenar la aparición de nuevas infecciones y a ralentizar la evolución de las ya iniciadas.
No obstante, los especialistas advierten de que no debe relajarse la vigilancia, ya que en las horas centrales del día aún pueden alcanzarse temperaturas suaves-cálidas, incluso en otoño e invierno, que permiten la reactivación del hongo.
¿Qué condiciones propician la enfermedad?
El inicio de la infección se produce cuando se registran:
- Temperaturas entre 20 y 25 ºC
- Más de 8 horas de agua libre sobre hojas jóvenes, brotes o frutos
En estas circunstancias, los síntomas pueden aparecer en un plazo de 24 a 72 horas.
¿Qué síntomas permiten saber si el hongo está en el árbol?
En hojas, la enfermedad se inicia con pequeños puntos oscuros rodeados por un halo amarillo que evolucionan hacia lesiones irregulares de hasta un centímetro de diámetro. En fases avanzadas, la acción tóxica del hongo provoca necrosis siguiendo las nerviaciones y una defoliación significativa.
En frutos, aparecen lesiones deprimidas e irregulares, con halo amarillo cuando aún no han enverado, lo que puede derivar en la caída prematura, especialmente en frutos jóvenes.
Recomendaciones para los cultivos
Ante la situación registrada en el otoño de 2025 y la evolución prevista para el invierno, la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) recomienda:
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Seguir de cerca la previsión meteorológica
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Aplicar tratamientos fitosanitarios solo cuando estén autorizados y conforme a su registro oficial
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Extremar las medidas preventivas, como:
- Poda que favorezca la aireación
- Eliminación de restos vegetales
- Control del vigor del cultivo
- Evitar brotaciones extemporáneas

