Hoy por hoy las opciones convenience están viviendo un auge importante en superficies comerciales como supermercados e hipermercados. De hecho, según datos de Kantar Worldpanel, la comida lista para comer ha aumentado en valor un 49% desde hace seis años. En nuestro caso, nos encontramos en una fase de desarrollo ya que, dada la tendencia del mercado, es una categoría en la que queremos profundizar en Family Cash. Una vez finalizada esta fase, daremos paso a una de implantación, donde trabajaremos en dar visibilidad a la categoría en nuestras tiendas.
Entre los productos que tienen una mayor demanda, por ejemplo, destacan las soluciones rápidas para estos meses de verano como la tortilla de patatas y el pollo asado, pero también los diferentes tipos de ensaladas, ensaladillas y platos preparados como arroces y lasañas.
Futuro
Todo hace pensar que los productos convenience van a experimentar un mayor crecimiento en los próximos años. Desconocemos si hasta el punto de no cocinar o de que puedan desaparecer las cocinas, como se ha comentado, pero sí es evidente que nuestro actual modo de vida está marcado por la celeridad y las prisas. Un modelo que entra en conflicto con el poder dedicarle tiempo a la elaboración y al cocinado.
Los números actuales nos hacen pensar que es una categoría que todavía tiene margen de proyección y donde, además, dado el crecimiento, los fabricantes están innovando con productos más en tendencia o, por ejemplo, de orígenes internacionales.
Es evidente que nuestro actual modo de vida está marcado por la celeridad y las prisas
Espero que el futuro sea una combinación de lo tradicional con lo convenience porque, de lo contrario, sería pensar en la desaparición de nuestros platos tradicionales y eso es algo que no podemos permitirnos. La cocina tradicional y los platos “de toda la vida” forman parte de nuestra idiosincrasia y hablan de cómo somos y qué nos define. Es importante que lo preservemos como parte de nuestra cultura, pero no significa que no puedan coexistir con opciones más rápidas que puedan convertirse en una solución para las personas en algún momento determinado.
En nuestro caso trabajamos referencias de platos tradicionales como lentejas, callos y codillo, por ejemplo. Con ello también luchamos contra el estigma de que los platos preparados no son opciones saludables o tradicionales.
Drivers de consumo
La exigencia de calidad es muy elevada en este tipo de productos de conveniencia. Es importante encontrar un equilibrio entre calidad y precio. No hay que olvidar que hablamos de soluciones alimentarias, por lo que es importante que este tipo de referencias ofrezcan una solución de garantía.
Junto a ello, entran en juego cuestiones fundamentales como placer, salud, conveniencia y sostenibilidad, y el objetivo es que cada referencia de comida para llevar pueda cumplir con estos cuatro parámetros. Hay que disfrutar de la alimentación y eso no es sinónimo de tener que renunciar a la salud, la conveniencia y la sostenibilidad.


