Ese informe detalla que en sólo unos años esos precios que recibe el productor de cítricos han caído una media de aproximadamente el 40%. El agricultor de mandarina percibe ahora 16 céntimos de euro por kilo, cuando hace 12 meses recibía 25; el de naranja, 14 céntimos por kilo por los 20 de hace un año; y el de limones, 16 céntimos por kilo frente a 33 de hace 12 meses.
El último IPOD confeccionado por COAG revela asimismo que esta caída de los precios en origen no se ve reflejada luego en la cesta de la compra, muy al contrario. Si a principios de 2014 esos precios en origen de mandarinas, naranjas y limones se multiplicaban respectivamente en destino por 7,20, 6,90 y 5,30 (hasta los 1,80, 1,38 y 1,75 euros por kilo); en la actualidad lo hacen por 11,50, 9,29 y 11 (hasta los 1,84, 1,30 y 1,76 euros por kilo), indica el informe sobre los precios.
Todo ello cuando el sector cordobés se encuentra inmerso en una campaña que desde la asociación citrícola Palmanaranja tildan de «difícil» y que se seguirá caracterizando por «la escasez de la demanda y por unos precios bajos, debido también a las condiciones climatológicas». Otro aspecto que desde Palmanaranja consideran que influye en la pésima marcha de la campaña, es la entrada de productos procedentes de otras zonas productoras, especialmente de Sudáfrica y Egipto, «con precios bajos». A ello se une que e están ofertando en los mercados naranjas al margen de las entidades comercializadoras legales, sin que se tenga certeza que cumplen las medidas de seguridad y calidad exigidas. Los representantes del sector han destacado también que el veto ruso ha sido otro factor que se ha sumado al descenso de la demanda.
Fuente: http://www.eldiadecordoba.es/


