La Botrytis cinerea no es una enfermedad más; es la segunda causa de pérdidas económicas mundiales en agricultura. Este patógeno es excepcionalmente agresivo, atacando todos los cultivos hortícolas bajo la misma especie. Su peligro radica en su capacidad de generar infecciones latentes, sobrevivir fuera de la planta y atacar durante la conservación, incluso a bajas temperaturas. Las prácticas culturales solas no bastan para detener esta amenaza que se dispersa por viento y agua.
Morfología y ciclo de vida
La causa de la botrytis es el patógeno Botrytis cinerea, la hibernación del hongo se produce en el suelo bien en forma de esclerocio o micelio en restos vegetales. Cuando se alcanzan condiciones favorables de temperatura y humedad (el óptimo son temperatura 20 ºC y humedad relativa > 95%), estos órganos fructifican produciendo las conidias (esporas) y estas pueden ser transportadas por viento, agua, operarios, etc. produciéndose las infecciones primarias.
Los daños pueden producirse tanto en campo como durante la conservación incluso con temperaturas entre 0 y 10 ºC.
Control efectivo
Para un control realmente efectivo, es necesario un Manejo Integrado (MIP) que combine prevención cultural con soluciones de alto impacto. La clave está en reducir la humedad e inóculo, pero sobre todo, en la aplicación estratégica de fungicidas con distintos modos de acción. En Syngenta, ofrecen herramientas líderes: Switch®, con doble acción para bloquear el hongo en su fase de penetración, y el nuevo Switch® One, una solución de contacto esencialmente preventiva. Además, cuentan con Ebudim, un potente inductor de defensas.
- Switch®, debido a su composición Ciprodinil 37,5%+Fludioxonil 25% (WG) es un fungicida que presenta dos formas de acción diferentes y complementarias. Actúa en el ciclo de vida de los hongos principalmente durante el proceso de penetración y el crecimiento del micelio dentro del tejido de la planta.
- Switch®One, está formulado a base de Fludioxonil al 50% (WG), por lo que actúa por contacto y es fundamental hacer una buena distribución del producto durante su aplicación, cubriendo por completo todas las partes del cultivo. Utilizándolo de forma preventiva ayudará a mantener el cultivo sano de principio a fin, mejorando la conservación.
- Ebudim: Cerevisane 94,1% es un inductor de resistencias, que ejerce un efecto bioprotector contra patógenos al activar los mecanismos de defensa de la propia planta. Ebudim tiene registro para control de Botrytis cinerea en el cultivo del tomate y la berenjena, entre otros.



