Contexto
Las condiciones climáticas cada vez más extremas agravan la situación. “Los inviernos son más cálidos, los veranos más largos y las plagas no desaparecen, se ha establecido como una amenaza permanente. Es algo con lo que tendremos que convivir”, advierte Y. Antonio, especialista de pepino de Bejo. Desde donde trabajan para poder desarrollar variedades resistentes a este nuevo escenario.
La superficie cultivada de pepino ha aumentado en los últimos años, pero la producción no ha seguido el mismo ritmo, la caída de rendimiento se debe en gran parte a esta incidencia de plagas y virosis. Ante esta situación, Y. Antonio añade que, junto a la renovación varietal, es obligatorio que el agricultor aplique buenas prácticas agrícolas.
El especialista subraya que la colaboración entre casas de semillas y agricultores es esencial, ya que “por muy buena que sea la genética, si hay una incidencia muy grave, ninguna variedad puede resistirlo todo”.
Resistencia, una carrera prioritaria
La diferenciación de Bejo en pepino radica en ofrecer materiales que sumen resistencia, sanidad y calidad de fruto. “Estamos constantemente evaluando y descartando materiales. Lo que llega al mercado ha pasado por muchas fases de control. Nuestro objetivo es que el agricultor tenga una variedad productiva, sana y que cumpla con lo que exige el consumidor y la cadena comercial”, concluye Antonio.
La casa de semillas está intensificando su trabajo para dotar a sus variedades de mayores resistencias. “A día de hoy, tenemos muy buen comportamiento frente a venas amarillas, standing disorder, mosaico y oídio. Pero vamos un paso más allá. Estamos volcados en lograr resistencias a otras patologías”, señala.
La resistencia a oídio, aunque no siempre se indica en catálogo, es un estándar de calidad para la casa: “Nuestros fitopatólogos someten las variedades a una gran presión. Hasta que no superan esas pruebas, no se reconocen como resistentes. Pero en campo, los agricultores ya no siembran nada que no tenga al menos el paquete mínimo de resistencias”.
Ecológico y convencional
La tendencia creciente hacia el cultivo ecológico también influye en el trabajo de Bejo. Para el productor ecológico es clave contar con variedades muy resistentes, porque sus herramientas son limitadas, “nosotros ya ofrecemos semillas producidas de forma ecológica desde el principio, y trabajamos para que nuestras variedades sean válidas tanto en ecológico como en convencional”, explica Y. Antonio. Zonas como Níjar, con gran presencia de cultivo ecológico, que confirman que la sanidad varietal es la prioridad para este tipo de producción.
El uso del control biológico se ha convertido en una herramienta imprescindible para el sector. Para Y. Antonio, es la única solución eficaz, la emplean en su finca experimental con la suelta de insectos auxiliares como crisopas u Orius.
Nuevas variedades
- Albox (Bejo 3719) es un pepino español para siembras de otoño y primavera, que ha demostrado un buen rendimiento incluso en trasplantes tardíos, en fechas de calor como junio.
- Alecto (Bejo 3702), por su parte, es la nueva apuesta para invierno en pepino español: “Ofrece una planta muy sana, excelente calidad de fruto y excelentes producciones”, afirma Y. Antonio.
- Y Sintra (Bejo 3717), es un pepino francés para ciclos de invierno que destaca por su vigor, sanidad y buena calidad poscosecha. “Había un hueco en esta época con variedades muy susceptibles a enfermedades. Sintra viene a cubrirlo con garantías”, añade.



