El Mercado Lonja del Barranco busca convertirse desde ayer en un referente gastronómico de Sevilla, lugar innovador y atractivo de referencia para locales y turistas, al poner a disposición del paladar de todos sus visitantes una exquisita gama de productos de la tierra.
Esta nueva iniciativa gastronómica, inaugurada por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y el torero Francisco Rivera, uno de los accionistas mayoritarios del proyecto, aglutina a comerciantes, hosteleros y artesanos repartidos en veinte puestos fijos, carros de degustación y una amplia terraza a orillas del Guadalquivir.
Con una capacidad para 2.000 personas, este palacio del gourmet alberga elementos tradicionales combinados con otros más modernos, con la idea de dar un toque acogedor y romántico acompañado de una iluminación y sonorización que contribuirán a que el consumidor viva una gran experiencia gastronómica.
El edificio del nuevo mercado de base rectangular y bóvedas, donde predominan el hierro y el vidrio, presume de ser original del arquitecto francés Gustave Eiffel, diseño que fue terminado en 1883 y construido en principio para convertirse en la lonja de Sevilla, aunque mayoritariamente ha sido usado para exposiciones o como centro de información turística.
Los promotores del proyecto, según han señalado en un comunicado, esperan facturar entre siete y doce millones de euros anuales, con ochenta puestos de trabajo directos y doscientos indirectos, y se estima un recibimiento de entre 600.000 y 900.000 visitantes anuales.

