Sergio Yoel Montes
Controlar las plagas que afectan a plantaciones en invernadero de forma natural y sostenible es ya una realidad. Estefanía Rodríguez, investigadora de IFAPA en La Mojonera, expuso el pasado jueves los contundentes resultados de los estudios que avalan este tipo de protección biológica a través de setos vegetales: “aunque el riesgo cero no existe, se debe considerar como una estrategia a largo plazo porque la eficacia es muy alta”. Según esos trabajos de campo, la presencia de esos setos en entornos inmediatos al invernadero permite reducir hasta en un 57% las poblaciones de plagas de forma natural.
Durante el evento celebrado en El Ejido, el director técnico de Koppert en Almería, Julían Giner, puso de manifiesto las principales características, cuidados y procedimientos que se deben considerar a la hora de usar los setos como medida de control de plagas: “lo más importante es que no falte agua, que el riego sea independiente del cultivo y que sean multiespecíficas: al menos 4-5 especies distintas”. El experto en control natural, además, subrayó que “especies como la Lobularia Marítima, los Tagetes, el Hinojo o la Celosía Plumosa, son especialmente efectivas por su capacidad de atraer fauna beneficiosa sin actuar como reservorio de virosis”.
Esta línea de investigación, que IFAPA lidera desde hace más de una década, gana fuerza en un momento en que los productores reclaman soluciones sostenibles frente al avance de plagas invasoras y a las crecientes restricciones en el uso de productos químicos. Dentro del aspecto técnico, se insistió en que la conservación de estas plantas no está reñida con otras prácticas habituales en la desinfección del suelo. “La presencia creciente de biodiversidad en el entorno agrícola, según hemos constatado en el campo, está incrementando la presencia de artrópodos y otros organismos beneficiosos con capacidad reguladora sobre las poblaciones de plagas”, ha detallado Estefanía Rodríguez.
Plantas refugio como aporte de nutrientes
Estos setos vegetales, que deben tener flor para resultar efectivas, contribuyen a mantener y estabilizar las poblaciones de estos enemigos naturales de las plagas, ya que facilitan todos los nutrientes que necesitan para sobrevivir y ser eficaces: “las plantas refugio actúan como fuente de polen y néctar, lo que garantiza el aporte de agua, carbohidratos y proteínas vitales para cerrar el círculo”, explicó Giner.
Esta apuesta por lograr que la tendencia ecológica lleve a proteger los cultivos de forma natural se presenta como una forma de reducir costes, aumentar la eficacia del control biológico y también de responder a las nuevas exigencias del mercado europeo.
La jornada contó también con la participación institucional del Ayuntamiento de El Ejido. El concejal de Agricultura, Manuel Martínez, recordó que la normativa municipal ya obliga a dedicar al menos un 1% de la superficie libre de ocupación de cada explotación a la colocación de infraestructuras verdes. No obstante, anunció que el consistorio está trabajando en una actualización normativa para extender esta obligación a la totalidad de las fincas bajo plástico del municipio, lo que supondría un paso decisivo en la transformación ecológica del modelo intensivo almeriense.



