La nueva instalación no es solo un edificio de logística, representa la culminación de un sueño compartido por casi 700 familias de agricultores de La Palma, Tenerife y El Hierro. Con una inversión aproximada de 24 millones de euros y una superficie de 8.000 metros cuadrados, el centro está diseñado para procesar unas 40.000 toneladas anuales de plátano, apoyado por 21 cámaras de maduración de última generación.
Una alianza estratégica y familiar
El gerente de Europlátano, Antonio L. Brito, subrayó que la elección de Orozko responde a una visión tanto estratégica como personal. La unión con la empresa local El Norte de Tropicales (del grupo Fribasa), liderada por José Camporredondo, ha sido el motor de esta expansión. “Nuestra apuesta por el País Vasco es por la relación personal que tenemos con José, un cliente importante para nosotros. Nosotros teníamos las fincas, la producción, ellos tenían la tecnología y el buen hacer de la maduración”, explica Brito.
Para el gerente, esta planta soluciona un “cuello de botella” logístico que limitaba el crecimiento de la organización. Sumando las nuevas instalaciones a las que ya tenían en Alicante, Europlátano busca alcanzar una capacidad de maduración de 100 millones de kilos en los próximos dos o tres años. Además, la ubicación en Euskadi es una puerta de entrada indispensable para el mercado europeo. “Al estar tan cerca de la frontera con Francia, es un punto estratégico para salir hacia Europa”, afirma Brito, quien señala que mercados como Francia y Suecia ya muestran crecimientos importantes para el plátano de Canarias frente a la hegemonía de la banana.

La tecnología al servicio del sabor
El director comercial de Europlátano, José Perles, destacó que la clave de esta planta reside en la precisión tecnológica para garantizar que la fruta mantenga la máxima calidad desde el árbol hasta el hogar. Según Perles, las cámaras de “última generación” se distinguen por sus sistemas de ventilación de alta potencia: “Esta característica permite la homogeneización a la hora de expandir y repartir el etileno por todas las cajas. Cuanta más potencia de ventilación, mejor maduración se consigue”.
El proceso de maduración en Orozko es una ciencia exacta. La fruta llega verde vía marítima a los puertos del sur y levante peninsular para luego ser trasladada por carretera hasta Vizcaya. Una vez en la planta, se inicia un proceso térmico y gaseoso. “Comienza elevando la temperatura para homogeneizar el conjunto a 18-19 °C, seguido de una inyección de gas etileno que induce la conversión de almidones en azúcares”. Tras 24 horas de cierre hermético, se inicia una bajada gradual de temperatura hasta estabilizar la fruta a 12 °C en un periodo de 4 a 5 días, asegurando un color amarillo uniforme y el nivel óptimo de azúcar.
Cada cámara tiene capacidad para unos 32 palés europeos, equivalente al cargamento de un tráiler y medio, y cuenta con cuatro sondas estratégicas para monitorizar la temperatura en todo momento, evitando cualquier variabilidad que pueda afectar la calidad final.
CIFRAS CLAVE DEL NUEVO CENTRO EN OROZKO:
• Inversión: 24 millones de euros.
• Superficie: 8.000 metros cuadrados.
• Infraestructura: 21 cámaras de maduración de última generación y 2 líneas de procesado.
• Capacidad: 40.000 toneladas anuales (unos 500.000 kg a la semana).
• Empleo: Creación de 100 puestos de trabajo directos.
• Tecnología clave: Ventilación de alta potencia para maduración uniforme y 4 sondas de control térmico por cámara.
• Objetivo estratégico: Duplicar la capacidad de la empresa y servir como puerta de entrada al mercado europeo.
• Apoyo institucional: 2,2 millones de euros aportados por el Gobierno Vasco.
El desafío frente a la competencia desleal
Durante la inauguración, Antonio L. Brito no evitó referirse a los retos regulatorios que enfrenta el sector. El gerente denunció la “competencia desleal” de las bananas importadas de terceros países como Costa Rica, Colombia y África, que no están sujetas a las mismas restricciones fitosanitarias de la Unión Europea. “Es como si al final tuviéramos dos negocios paralelos, uno cumple con el Estado, con la seguridad social, con la previsión de riesgos laborales y el otro no lo cumple. Es nuestra gran reivindicación”, sentenció Brito con firmeza.
Brito defiende que, a pesar de que la banana suele ser más competitiva en precio, el consumidor valora cada vez más el sabor, la diferenciación y el origen canario, especialmente en un contexto de creciente preocupación por la soberanía alimentaria y la sostenibilidad.

Impacto social y futuro sostenible
La apertura de este centro no solo beneficia a los agricultores canarios al eliminar intermediarios y garantizarles un retorno justo. También supone un impulso económico para el País Vasco, previendo la creación de 100 empleos directos en las comarcas de Arratia-Nerbioi y Ayala. El Gobierno Vasco ha respaldado la iniciativa con una aportación inicial de 2,2 millones de euros, que se ampliará para apoyar la implantación tecnológica continua.
El compromiso de Europlátano con el entorno se refleja también en el diseño de la nave, que apuesta por procesos eficientes y el respeto al medio ambiente. Como detalle simbólico que refuerza la conexión entre origen y destino, cada una de las 21 cámaras de maduración lleva el nombre de una finca de las Islas Canarias, rindiendo homenaje a las familias que cultivan el producto.
En palabras de Brito durante el acto inaugural:
“Más que inaugurar una instalación, lo que estamos haciendo es abrir las puertas de nuestra casa… un lugar diseñado con la mejor tecnología para que el plátano llegue con todo su valor a la mesa de los hogares”.
Este centro en Orozko se consolida así como el nodo logístico clave de una organización que controla toda la cadena de valor, desde la platanera hasta el punto de venta, protegiendo su legado y proyectándose con orgullo hacia el futuro europeo.


