Estos fondos proceden del «Programas de Frutas en las Escuelas» comunitario, cuyo objetivo es fomentar el consumo de estos productos entre los niños y alentarles a adquirir hábitos alimenticios saludables.
Por su parte, la cuantía adjudicada a España se ha más que duplicado, pasando de 4,4 millones de euros en 2013-2014 a 10,7 millones para el próximo curso.
Con esta aportación la CE cofinanciará al 75 % las iniciativas que se desarrollen en los colegios españoles, en tanto que el restante 25 % deberá costearse con fondos nacionales o de entidades privadas.
Por primera vez estas ayudas podrán utilizarse no solo para el reparto de frutas y verduras en los comedores escolares sino también para el desarrollo de iniciativas educativas que llamen aumentar su consumo o a adquirir hábitos alimenticios saludables.
España es el quinto país más beneficiado de entre los 25 que forman parte del programa (Finlandia, Suecia y Reino Unido no participan), solo por detrás de Italia, que se llevará 29,2 millones de euros, Alemania (22,8 millones), Polonia (20,5) y Francia (15 millones).
En el curso 2012-2013 se beneficiaron de estas ayudas 8,6 millones de niños europeos, un 6 % más que el año anterior.
Bruselas recordó que el consumo de frutas y verduras y la creación de hábitos saludables desde una edad temprana son fundamentales a la hora de luchar a largo plazo con los problemas derivados de una mala nutrición, como la obesidad.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada tres niños de entre 6 y 9 años padecía obesidad o sobrepeso en 2010, algo que para la CE constituye «un problema real».
La CE aprobará formalmente en las próximas semanas la distribución de estas ayudas.


