Después del tren de borrascas, el aumento de las temperaturas y el exceso de humedad tienen al sector pendiente de los daños que pueden aparecer tanto en la producción, como en las plantaciones.
Se advierte de un incremento en los costes de producción derivado, en parte, del previsible aumento de enfermedades fúngicas asociado a la llegada de temperaturas más elevadas, así como del impacto que el exceso de humedad y la saturación hídrica del suelo pueden ejercer sobre el rendimiento del arbolado y sobre la inducción floral y la productividad de la campaña siguiente.
La calidad de la fruta requiere de un seguimiento especialmente riguroso cuando se trata de transportes de larga distancia -como en el caso de las exportaciones-, necesario para evitar devoluciones o incidencias en destino por problemas de humedad. Es por ello que se está originando una retención de fruta en los almacenes para controlar y vigilar la posible aparición de problemas fúngicos, originando cierto retraso en las centrales.

