La administración del presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, ha concretado el rescate de la actividad bananera en Bocas del Toro, tras la firma de un acuerdo que reinicia las operaciones de la empresa Chiquita. Se trata de un Memorando de Entendimiento entre el Gobierno Nacional y Chiquita, firmado este viernes en la ciudad de Brasilia, el cual establece un marco de cooperación para la reorganización del sector bananero.
El memorando abre la puerta para que se contrate cerca de 3.000 puestos de trabajo en la primera etapa de recuperación, y 2.000 puestos más en una segunda etapa. Se estima que Chiquita invertirá 30 millones de dólares para reactivar la producción en 5.000 hectáreas de tierras bananeras, y la posterior exportación. La meta es estar operando, a más tardar, en febrero del año 2026.
El memorando también establece la creación de una mesa técnica integrada por el Estado y la empresa, para dar seguimiento a los compromisos y velar por su cumplimiento.
El presidente Mulino expresó su beneplácito por el acuerdo alcanzado: «Siempre trabajaré en favor de la inversión, la producción y la generación de empleos», expresó Mulino, en un mensaje al país. «Lo que pasó, pasó, ahora debemos enfocarnos en ordenar el país en beneficio de las familias panameñas, en este caso, particularmente de los bocatoreños», apuntó.
Por su parte, Chiquita sustentó que su decisión de reiniciar operaciones se da «por la confianza que genera el presidente Mulino, sumado a la seguridad jurídica del país y el valioso recurso humano panameño».
«Este acuerdo marca una nueva etapa en la que vamos a reiniciar labores en el país bajo un modelo nuevo de operación, que es más sostenible, moderno y eficiente, generando empleos dignos y contribuyendo al desarrollo económico y social del país y de la provincia», expresó el presidente de Chiquita, López Flores.


